| Artxibo OCR | ’85 maiqlzak 18.
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bizikleta festa / 7
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No podemos atar la bici con cíen candados.
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Úna bici no se roba
lil aficionado a Ja bicicleta en
sus variadas versiones, además
del peligro a su propia integri-
dad física, tanto en la ciudad
como en la carretera, tiene otra
gran plaga de la que protegerse
y es del robo de su bicicleta. Las
numerosísimas personas que nos
hemos visto alguna vez afecta-
das por ella podríamos crear
una peña o alguna comparsa de
considerables dimensiones y sa-
bemos la tristeza, la impotencia
que nos embarga al llegar al
poste donde la alamos o a la ba-
randilla que nos permitió «can-
darla».
Normalmente, solemos ha-
cerlo en lugares bastante públi-
cos y notablemente transitados
en la creencia de que eso le pro-
tegerá a la pobrecilla durante
nuestra ausencia. Pero, el pa-
scante, como corresponde, está
pascando; el señor ocupado va a
lo suyo y, además, como la
mayoría de los ocupados tienen
coche no se fijan en lo desampa-
radas que se encuentran las bicis
hasta el regreso de su dueño. El
repartidor para un minuto en
cada esquina y la panadera, que
te conoce, bastante tiene con
despachar a su clientela como
para preocuparse de quien se
acerca al poste y con qué cara lo
hace.
A cualquiera que le quitan
algo se siente molesto y si es el
coche o la moto más todavía,
porque son cosas de considera-
ble valor. Y no es que las bicis
no cuesten dinero o resulten ba-
ratas como para que nuestro
malestar sea menor, pero es que
cuando lo que te roban es una
* bici, la injusticia la sientes con
más fuerza.
En cierta ocasión se pudo leer
en la sección de Opinión de
EGIN, la carta de un ofendido
cicloturista que reclamaba de
forma insistente’ que le devol-
viera, la bici que le habían ro-
bado, primero porque era suya y
además porque le habían qui-
tado su medio de transporte que
era fundamental para él.
Y es que las bicicletas son
para andar con ellas por la calle.
Las podemos guardar en casa o
en algún otro lugar. más o
menos apropiado, pero cuando
salimos á la calle y las. utiliza-
mos tenemos que dejarlas en al-
guna parte mientras hacemos el
encargo, nos bañamos en la
playa o nos separamos de ellas
por un ratilo.
Toda la filosofía de vida que
rodea a la bicicleta, tiene que
estar necesariamente fundamen-
tada en la confianza y én la
conciencia colectiva de respeto
hacia este mundillo. No pode-
mos atar la bici con cien canda-
dos porque, además, daría lo
mismo. Si se empeñan, estamos
perdidos. Pero, es necesario
mentalizarse de que mientras no
se le respete a pesar de su vul-
nerabilidad, será imposible que
se convierta en uñ transporte al-
ternativo y seguro. Es admirable
ver en muy diversos países como
Holanda, Bélgica, etc., aparca-
mientos especiales reservados,
en.los que cada mañana duer-
men, a plena luz del día. miles
de bicicletas con un bajísimo
porcentaje de robos o desapari-
ciones como se califican normal-
mente.
En el aparcamiento que está
preparado para bicis frente al
ayuntamiento donostiarra desa-
parecen co n s tante m en te.
Cuando el afectado por el robo
se encuentra con la desagrada-
ble sorpresa, la primera reacción
suele ser encaminarse hacia el
guardia que suele estar en la
puerta del ayuntamiento y pre-
guntarle muy .ofendido —como
si el guardia tuviera culpa— o
simplemente preocupado, si
sabe algo de la desaparecida.
Normalmente, se limita a decir
que no tiene ni idea, pero
cuando encima te informa de
manefa rutinaria que es la ter-
cera que han robado del mismo
sitio en una semana, la cosa se
complica más todavía.
Sólo unos pocos afortunados
logran recuperar la bici que le
robaron y es que resulta muy
fácil camuflarla, reformarla o
sencillamente desmontarla pqja
sacar piezas que es Jo más
'común. Comprar bicis de se-
gunda mano es muy sano. Ha-
cerse una bici con piezas
compradas ya usadas está bas-
tante de moda y resulta más
sano que lo anterior porque es
todavía más barato. Pero
cuando conozcamos a alguien
que se ha montado una bici en-
tera con piezas usadas de du-
dosa procedencia, conviene que
no hagamos demasiadas risas
cómplices, porque algunas de las
piezas de la nueva bici que se
fabrique el listillo, pueden ser
de nuestra cx-bici. | |