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IDIzenburuaEremuaUrtea 
520 Egin Bizikleta Festa. Euskadi verde,pero también roja y blanca.
Egilea: Basurde.
Iturria: Egin 18-05-1985.
Euskarria: DIG/PAPEL
Hizkuntza: Gaztelaniaz
Serie: Bizikleta Festa.
Etiketak: Congresos
Alava 1985
Artxibo OCRA SISTIERON los Comités AM Anlinuclearcs y Ecologis- ^ JÉL las de Seslao. ' Porluga- Icle. Iruñea. Durango, Ermua, Orercta. Uribarri, Donoslia, Bara- caldo. Traía, Olxarkoaga. Basauri, Bergara y Placencia, Asamblea Ecologista de Donoslia, Grupo Ecologisia de Elorrio, Petralanda, G LT de Gasteiz, Grupo de :Dc- fensa del Gorbea, Colectivo Saga- rrak de Basauri, Alternaiivá, Verde de Zalla, Grupo Ecologista de Val- masedà, Udabërri Taldea, Grupo Ecologista de Llodió, Grupo Eco- lógico Alavés, Granja-Escuela de Pedernales, Grupo de Aramaiona y personas por libre de Leioa, Iru- ñea. Algorla, Bilbao, Bermeo, Ba- racaldo San Ignacio y Gasleiz. Se noló la ausencia considerable de los grupos guipuz.coanos y de algu- nos habituales de Nafárroa. Los debales comenzaron des- pués de la comida del sábado y ya se sabe... ambiente pesado. Los que habían escrito alguna ponen- cia y se encontraban en la asam- blea fueron exponiendo sus análi- sis, abándose posteriormente el debat iodos los presentes. Es destaca,...: la intervención sincera del Grupo de Zalla que aportó su experiencia para que sirviera de reflexión en otros pueblos. La Al- ternativa Verde de Zalla fue el único grupo ecologista que se pre- sentó como tal a las elecciones mu- nicipales pasadas sacando un concejal. Al haberse volcado en el trabajo legalista y burocrático -di- jeron los de Zalla— han ido per- diendo con el tiempo la calle, la sensibilización de la gente y el poder ecologista. A cambio de unos logros simbólicos, que po- drían haberse conseguido desdé fuera del Ayuntamiento también, ha sido ábsorbida su capacidad de lucha, su tiempo y su libertad. Estas afirmaciones promoviéron ' una serie de intervenciones un tanto enrevesadas y que preten- dían profundizar más en su expe- ' rienda: Pero el tema principal giró en torno a si el ecologismo ÿ la ecología son'dé.por sí un moví-' miento y una filosofía globalízan- tes y como tales, una álíemátiyá a la$ corrientes hasta ahora existen- tes. O por el contrario, debía en- tender' el ecologismo como ,liña apon más a la lucha por el cambio ..e esta sociedad. . .. . ' ; ’ - •: < fe Diversidad sí, contundencia también ' j ' El rccoñóciniicHló dc là divérsi- dad del movimiento ecologista de Euskal Herria y el respeto al ¡tra- bajo que cada grupo está reali- zando, ha sido un planteamiento mantenido por los que han partici- pado, desde los primeros Encuen- tros. de Euskadi, allá por octubre del 82 en .Makírriain. y en enero' del 83 en Ubidéa. Estas primeras reuniones sirvieron para poner'em contacto, a grupos diferentes, icón prácticas diversas pero con bastan- tes cosas en común y ganas de in- tercambiar experiencias y colabo- rar en Tareas comunes. Aunque se intentara desde algunos sectores, nadie era quién para descalificar al otro su ecologismo, Asi, surgieron algunas coordina* ciónos conjuntas: marchas en bid,,/.- bajadas de los ríos, campañas áptir f militaristas,, denuncias;, colectivas, actividades ante fas, inundacidñés... Se eláboró un directorio cón Tos daios de cada grupo y se. apróbó un manifiesto. cn; el qué se fdle- . jaba la situación ecológica ;dé.EuS- kadi, ; Por su ■ páfte;'.-:Jas^ eñergías ' den ni ver de lejos: unos han Convertido su práctica en realizar una semana ecologista al año y poco más, y otros es que po paran; unos han desaparecido del mapa y otros nuevos, muy poquitos, han surgido a la palestra; unos prefie- ren coordinarse con los grupos del Estado más que con los de Eus- kadi, y otros prioritan el marco na- cional; unos pretenden arrogarse la representación de los ecologistas formando partidos verdes, y otros apechugan con el trabajo coti- diano. A nivel general, no se ha continuado el debate sobre la acti- tud ecologista ante las reconversio- nes comenzando en los Encuentros de Baracaldo, ni- ha habido accio- nes comunes a nivel nacional, ni en la calle ni en apoyo a alguna campaña concreta, si exceptuamos la firma de la Carla a los Pueblos y Naciones del Mundo. En fin, no es lo de antes y, por lo tanto, es preciso volvernos a re- plantear las cosas. Si bien se puede seguir pen- sando que es necesario que el mo- vimiento ecologista vasco tiene que estar formado en su seno por un componente heterogéneo y plura- lista, tiene que haber unos presu- puestos mínimos sobre los cuales se pueda desarrollar una práctica común. Puede haber diferentes niveles. Puede haber preferencias por unos trabajos. Pero las cosas tienen que estar claras. No se trata de que lodos estemos sellados con el mismo lampón, pero si de aunar criterios para optar por una vía eficaz, contundente, nacional y an- ticapitalista. Algunas «marias» del ecologismo vasco Si se entiende el ecologismo como parte de un movimiento más global en la lucha personal y co- lectiva por la liberación, y que aporta una visión crítica del sis- tema productivo, consumista, mili- tarista, imperialista y exterminador de las personas, los pueblos y la naturaleza,1 su lugar tendrá que estar codo a codo junto a otros or- ganismos populares que luchan también por la liberación nacional y social. Teniendo esto en cuenta, el pri- mer punto a destacar sería el en- cuadre del movimiento ecologista vasco dentro del movimiento po- pular de Euskadi. Si desde un comienzo siempre ha sido así. ac- tualmente hay sectores que se lo replantean, bien intentando orga- nizarse en un partido verde estatal, bien desarrollando una práctica «europcísla» desligada de la reali- dad concreta de nuestro Pueblo. Alguna de las ponencias lo deja bien claro. Por lo tanto, el movimiento eco- logista tendría que tener bien claro el marco nacional vasco, priori- lando sus objetivos a nivel de Eus- kadi. Y esto, no es incompatible con una concepción intemaciona- lista y solidaria. «La contamina- ción no tiene fronteras» cobra más fuerza si luchamos contra dicha contaminación desde cada lugar, teniendo a la vez una concepción planetaria porque nuestro enemigo también la tiene y el peligro nu- clear. y el grado de deterioro de la naturaleza al que se ha llegado, también lo es. En segundo lugar tiene que ser claro el posicionamicnto ante las instituciones. De ellas, de las insti- tuciones, salen el 80% de los des- trozos ecológicos que se producen. La tarea de los grupo? ecologistas es la de luchar contra esos desas- tres. Por consiguiente, deben de quedar bien claras las diferencias. Ese no se sabe quién ha organi- zado tal exposición, tales jornadas, tales actos, debe terminar. Tam- poco tienen que ser los grupos eco- logistas los que hagan la actividad que deberían realizar lis institucio- nes con «sus» (nuestros) presu- puestos. Una cosa es ráscar lo más posible y otra hipotecar nuestra práctica que debería ser crítica y frontal a su funcionamiento dete- riorador del medio ambiente. Cuando les pidamos pélas cuidado con las contrapartidas. En tercer lugar, se corre el peli- gro, muchas veces, de jugar el papel de expertos reparadores del medio ambiente, eficaces repara- dores de los agujeros y peladlos del sistema. «Ya sabemos que nuestro sistema tiene fallos: ayu- darnos a arreglarlos, darnos alter- nativas»... nos dicen. Pero, ¿para qué?, ¿para que el sistema siga funcionando mejor? Ese no es el papel de los ecologistas. También cansa, y es hora de cambiar y de ser más radicales, e! ser los eternos «Pepitos Grillos», esos a los que se les señala con el dedo diciendo «mira que majos que son esos chicos y cómo defien- den la naturaleza»... Cuidado con los aduladores y con lo que nos dejan hacer... y consiguientemente con lo que nos prohíben hacer. Ahí está el tic de la cuestión. Eso es lo que se debe descubrir, lo que les haga más daño y lo que sea más efectivo para verdaderamente cambiar esto. Se podrían seguir diciendo más «marias» y esperemos que en los siguientes Encuentros, probable- mente en otoño y en Nafarroa, se clarifique más y mejor el actual panorama ecologista vasco. Pero no quisiera dejar de citar unas últi- mas reflexiones que se dijeron poco antes de finalizar los Encuen- tros de Barría. En la lucha contra Lcmóniz se calificaba desde las compañías eléctricas de «auténtica guerrilla» al movimiento antinuclear porque surgía desde lodos los ángulos y frentes. La lucha contra Lcmóniz era una lucha de desgaste, con un objetivo concreto. Hoy tenemos muchos objetivos, por lo que ha- bría que optar por una nueva es- trategia. Los grupos ecologistas deben de convertirse en verdade- ros grupos de presión y para ello es preciso replantearse las formas organizativas. Hay muchos frentes a los que responder y hay que ha- cerlo con eficacia. Siempre hemos criticado la cs- pecialización. pero tal vez se debe- ría dirigir hacia la creación de or- ganismos adecuados a cada lema a combatir. La globalidad podría existir en la creación de locales comunes y abiertos a todos los grupos y en la coordinación de éstos, pero la cspccialización bus- caría el aglutinar más gente que la que actualmente abarcan los grupos, la profundización y el es- tudio adecuado de cada tema y el colocarse en mejores condiciones para combatir las agresiones. En este sentido habría que marcarse unos objetivos a nivel de Euskadi y centrarse en ellos. Habría que darle más vueltas a todo esto. Esperemos que alguien que no esté de acuerdo con lo aquí expuesto, escriba y lo critique. El pasado fin de semana se celebraron en el albergue de Barria, Araba, los VII Encuentros Ecologistas de Euskadi. Durante dos días los ecologistas y antinucleares vascos discutieron diversas ponencias, concepciones y prácticas diferentes. BASURDE Euskadt verde. ,mm i wfMm v blanca .i/;;. planteadas' en 1 á •. I u c h a ; éó n i ra ' L e - . . móniz.se fueron disjSersañdó’JVada otras actividades dé carácter ‘más localista,- disgregándose,, a su vez, los propios grupos. , . Con el paso del tiempo^ cada uno-úna se ha ido decantando en la práctica. Algunos grupos se han acercado más a las instituciones y '.ne nA¡.iM¡'iv . rk rtlrnc -nrv.lnc. -hué-_ Concentraciones ecologistas para el fin Je lias personas que quieran subir juntas, a las 9 en Zabalburu. A su vez, en el monte Orixol, situado encima de Aramaiona, se celebrará otra concentración para llamar la atención sobre el proyecto de ins- talación de una antena en la cum- bre. Esta convocatoria está apoyada por nueve sociedades montañeras de la zona y diversos grupos ecologistas de Euskadi. Posteriormente se dará una vuelta por el pueblo. Cambiando de tema, el grupo ciclista de Muskaria (Tudela), nos comunica que han semana Diversos grupos de montaña, asociaciones de vecinos y familias, comités anlinuclearés y ecologistas de Bizkaia han convocado una su- bida de protesta el. Págasarri por las graves alteraciones registradas con el gaseoducio. La cita es a las lE30 .cn .la^cumbre, v. oara.autte- sido invitados por ecologistas rloja- nos para acudir este domingo a Alfaro, donde se va a celebrar una concentración de bicicleteros en protesta por los numerosos atrope- llos y a favor de una red viaria para las bicicletas. Por último, la «Bizikleta l'csta» de Donoslia. sobre la que ya hay sobrada infor- .. marión en cl made mitin —sábado, 18 de malo de 1985