| Artxibo OCR | A SISTIERON los Comités
AM Anlinuclearcs y Ecologis-
^ JÉL las de Seslao. ' Porluga-
Icle. Iruñea. Durango, Ermua,
Orercta. Uribarri, Donoslia, Bara-
caldo. Traía, Olxarkoaga. Basauri,
Bergara y Placencia, Asamblea
Ecologista de Donoslia, Grupo
Ecologisia de Elorrio, Petralanda,
G LT de Gasteiz, Grupo de :Dc-
fensa del Gorbea, Colectivo Saga-
rrak de Basauri, Alternaiivá, Verde
de Zalla, Grupo Ecologista de Val-
masedà, Udabërri Taldea, Grupo
Ecologista de Llodió, Grupo Eco-
lógico Alavés, Granja-Escuela de
Pedernales, Grupo de Aramaiona
y personas por libre de Leioa, Iru-
ñea. Algorla, Bilbao, Bermeo, Ba-
racaldo San Ignacio y Gasleiz. Se
noló la ausencia considerable de
los grupos guipuz.coanos y de algu-
nos habituales de Nafárroa.
Los debales comenzaron des-
pués de la comida del sábado y ya
se sabe... ambiente pesado. Los
que habían escrito alguna ponen-
cia y se encontraban en la asam-
blea fueron exponiendo sus análi-
sis, abándose posteriormente el
debat iodos los presentes. Es
destaca,...: la intervención sincera
del Grupo de Zalla que aportó su
experiencia para que sirviera de
reflexión en otros pueblos. La Al-
ternativa Verde de Zalla fue el
único grupo ecologista que se pre-
sentó como tal a las elecciones mu-
nicipales pasadas sacando un
concejal. Al haberse volcado en el
trabajo legalista y burocrático -di-
jeron los de Zalla— han ido per-
diendo con el tiempo la calle, la
sensibilización de la gente y el
poder ecologista. A cambio de
unos logros simbólicos, que po-
drían haberse conseguido desdé
fuera del Ayuntamiento también,
ha sido ábsorbida su capacidad de
lucha, su tiempo y su libertad.
Estas afirmaciones promoviéron
' una serie de intervenciones un
tanto enrevesadas y que preten-
dían profundizar más en su expe- '
rienda: Pero el tema principal giró
en torno a si el ecologismo ÿ la
ecología son'dé.por sí un moví-'
miento y una filosofía globalízan-
tes y como tales, una álíemátiyá a
la$ corrientes hasta ahora existen-
tes. O por el contrario, debía en-
tender' el ecologismo como ,liña
apon más a la lucha por el
cambio ..e esta sociedad.
. .. . ' ; ’ - •: < fe
Diversidad sí, contundencia
también ' j '
El rccoñóciniicHló dc là divérsi-
dad del movimiento ecologista de
Euskal Herria y el respeto al ¡tra-
bajo que cada grupo está reali-
zando, ha sido un planteamiento
mantenido por los que han partici-
pado, desde los primeros Encuen-
tros. de Euskadi, allá por octubre
del 82 en .Makírriain. y en enero'
del 83 en Ubidéa. Estas primeras
reuniones sirvieron para poner'em
contacto, a grupos diferentes, icón
prácticas diversas pero con bastan-
tes cosas en común y ganas de in-
tercambiar experiencias y colabo-
rar en Tareas comunes. Aunque se
intentara desde algunos sectores,
nadie era quién para descalificar al
otro su ecologismo,
Asi, surgieron algunas coordina*
ciónos conjuntas: marchas en bid,,/.-
bajadas de los ríos, campañas áptir f
militaristas,, denuncias;, colectivas,
actividades ante fas, inundacidñés...
Se eláboró un directorio cón Tos
daios de cada grupo y se. apróbó
un manifiesto. cn; el qué se fdle- .
jaba la situación ecológica ;dé.EuS-
kadi, ; Por su ■ páfte;'.-:Jas^ eñergías '
den ni ver de lejos: unos han
Convertido su práctica en realizar
una semana ecologista al año y
poco más, y otros es que po paran;
unos han desaparecido del mapa y
otros nuevos, muy poquitos, han
surgido a la palestra; unos prefie-
ren coordinarse con los grupos del
Estado más que con los de Eus-
kadi, y otros prioritan el marco na-
cional; unos pretenden arrogarse
la representación de los ecologistas
formando partidos verdes, y otros
apechugan con el trabajo coti-
diano. A nivel general, no se ha
continuado el debate sobre la acti-
tud ecologista ante las reconversio-
nes comenzando en los Encuentros
de Baracaldo, ni- ha habido accio-
nes comunes a nivel nacional, ni
en la calle ni en apoyo a alguna
campaña concreta, si exceptuamos
la firma de la Carla a los Pueblos
y Naciones del Mundo.
En fin, no es lo de antes y, por
lo tanto, es preciso volvernos a re-
plantear las cosas.
Si bien se puede seguir pen-
sando que es necesario que el mo-
vimiento ecologista vasco tiene que
estar formado en su seno por un
componente heterogéneo y plura-
lista, tiene que haber unos presu-
puestos mínimos sobre los cuales
se pueda desarrollar una práctica
común.
Puede haber diferentes niveles.
Puede haber preferencias por unos
trabajos. Pero las cosas tienen que
estar claras. No se trata de que
lodos estemos sellados con el
mismo lampón, pero si de aunar
criterios para optar por una vía
eficaz, contundente, nacional y an-
ticapitalista.
Algunas «marias» del
ecologismo vasco
Si se entiende el ecologismo
como parte de un movimiento más
global en la lucha personal y co-
lectiva por la liberación, y que
aporta una visión crítica del sis-
tema productivo, consumista, mili-
tarista, imperialista y exterminador
de las personas, los pueblos y la
naturaleza,1 su lugar tendrá que
estar codo a codo junto a otros or-
ganismos populares que luchan
también por la liberación nacional
y social.
Teniendo esto en cuenta, el pri-
mer punto a destacar sería el en-
cuadre del movimiento ecologista
vasco dentro del movimiento po-
pular de Euskadi. Si desde un
comienzo siempre ha sido así. ac-
tualmente hay sectores que se lo
replantean, bien intentando orga-
nizarse en un partido verde estatal,
bien desarrollando una práctica
«europcísla» desligada de la reali-
dad concreta de nuestro Pueblo.
Alguna de las ponencias lo deja
bien claro.
Por lo tanto, el movimiento eco-
logista tendría que tener bien claro
el marco nacional vasco, priori-
lando sus objetivos a nivel de Eus-
kadi. Y esto, no es incompatible
con una concepción intemaciona-
lista y solidaria. «La contamina-
ción no tiene fronteras» cobra más
fuerza si luchamos contra dicha
contaminación desde cada lugar,
teniendo a la vez una concepción
planetaria porque nuestro enemigo
también la tiene y el peligro nu-
clear. y el grado de deterioro de la
naturaleza al que se ha llegado,
también lo es.
En segundo lugar tiene que ser
claro el posicionamicnto ante las
instituciones. De ellas, de las insti-
tuciones, salen el 80% de los des-
trozos ecológicos que se producen.
La tarea de los grupo? ecologistas
es la de luchar contra esos desas-
tres. Por consiguiente, deben de
quedar bien claras las diferencias.
Ese no se sabe quién ha organi-
zado tal exposición, tales jornadas,
tales actos, debe terminar. Tam-
poco tienen que ser los grupos eco-
logistas los que hagan la actividad
que deberían realizar lis institucio-
nes con «sus» (nuestros) presu-
puestos. Una cosa es ráscar lo más
posible y otra hipotecar nuestra
práctica que debería ser crítica y
frontal a su funcionamiento dete-
riorador del medio ambiente.
Cuando les pidamos pélas cuidado
con las contrapartidas.
En tercer lugar, se corre el peli-
gro, muchas veces, de jugar el
papel de expertos reparadores del
medio ambiente, eficaces repara-
dores de los agujeros y peladlos
del sistema. «Ya sabemos que
nuestro sistema tiene fallos: ayu-
darnos a arreglarlos, darnos alter-
nativas»... nos dicen. Pero, ¿para
qué?, ¿para que el sistema siga
funcionando mejor? Ese no es el
papel de los ecologistas.
También cansa, y es hora de
cambiar y de ser más radicales, e!
ser los eternos «Pepitos Grillos»,
esos a los que se les señala con el
dedo diciendo «mira que majos
que son esos chicos y cómo defien-
den la naturaleza»... Cuidado con
los aduladores y con lo que nos
dejan hacer... y consiguientemente
con lo que nos prohíben hacer.
Ahí está el tic de la cuestión. Eso
es lo que se debe descubrir, lo que
les haga más daño y lo que sea
más efectivo para verdaderamente
cambiar esto.
Se podrían seguir diciendo más
«marias» y esperemos que en los
siguientes Encuentros, probable-
mente en otoño y en Nafarroa, se
clarifique más y mejor el actual
panorama ecologista vasco. Pero
no quisiera dejar de citar unas últi-
mas reflexiones que se dijeron
poco antes de finalizar los Encuen-
tros de Barría.
En la lucha contra Lcmóniz se
calificaba desde las compañías
eléctricas de «auténtica guerrilla»
al movimiento antinuclear porque
surgía desde lodos los ángulos y
frentes. La lucha contra Lcmóniz
era una lucha de desgaste, con un
objetivo concreto. Hoy tenemos
muchos objetivos, por lo que ha-
bría que optar por una nueva es-
trategia. Los grupos ecologistas
deben de convertirse en verdade-
ros grupos de presión y para ello
es preciso replantearse las formas
organizativas. Hay muchos frentes
a los que responder y hay que ha-
cerlo con eficacia.
Siempre hemos criticado la cs-
pecialización. pero tal vez se debe-
ría dirigir hacia la creación de or-
ganismos adecuados a cada lema a
combatir. La globalidad podría
existir en la creación de locales
comunes y abiertos a todos los
grupos y en la coordinación de
éstos, pero la cspccialización bus-
caría el aglutinar más gente que la
que actualmente abarcan los
grupos, la profundización y el es-
tudio adecuado de cada tema y el
colocarse en mejores condiciones
para combatir las agresiones. En
este sentido habría que marcarse
unos objetivos a nivel de Euskadi
y centrarse en ellos.
Habría que darle más vueltas a
todo esto. Esperemos que alguien
que no esté de acuerdo con lo aquí
expuesto, escriba y lo critique.
El pasado fin de
semana se
celebraron en el
albergue de Barria,
Araba, los VII
Encuentros
Ecologistas de
Euskadi. Durante
dos días los
ecologistas y
antinucleares
vascos discutieron
diversas ponencias,
concepciones y
prácticas diferentes.
BASURDE
Euskadt verde. ,mm
i wfMm v blanca
.i/;;.
planteadas' en 1 á •. I u c h a ; éó n i ra ' L e - . .
móniz.se fueron disjSersañdó’JVada
otras actividades dé carácter ‘más
localista,- disgregándose,, a su vez,
los propios grupos. ,
. Con el paso del tiempo^ cada
uno-úna se ha ido decantando en
la práctica. Algunos grupos se han
acercado más a las instituciones y
'.ne nA¡.iM¡'iv . rk rtlrnc -nrv.lnc. -hué-_
Concentraciones
ecologistas para el fin Je
lias personas que quieran subir
juntas, a las 9 en Zabalburu. A su
vez, en el monte Orixol, situado
encima de Aramaiona, se celebrará
otra concentración para llamar la
atención sobre el proyecto de ins-
talación de una antena en la cum-
bre. Esta convocatoria está
apoyada por nueve sociedades
montañeras de la zona y diversos
grupos ecologistas de Euskadi.
Posteriormente se dará una vuelta
por el pueblo. Cambiando de
tema, el grupo ciclista de Muskaria
(Tudela), nos comunica que han
semana
Diversos grupos de montaña,
asociaciones de vecinos y familias,
comités anlinuclearés y ecologistas
de Bizkaia han convocado una su-
bida de protesta el. Págasarri por
las graves alteraciones registradas
con el gaseoducio. La cita es a las
lE30 .cn .la^cumbre, v. oara.autte-
sido invitados por ecologistas rloja-
nos para acudir este domingo a
Alfaro, donde se va a celebrar una
concentración de bicicleteros en
protesta por los numerosos atrope-
llos y a favor de una red viaria
para las bicicletas. Por último, la
«Bizikleta l'csta» de Donoslia.
sobre la que ya hay sobrada infor-
.. marión en cl made mitin
—sábado, 18 de malo de 1985 | |