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IDIzenburuaEremuaUrtea 
456 Un pacto ciudadano.
Egilea: Odon Elorza.
Iturria: Diario Vasco 20-10-1996.
Euskarria: DIG/PAPEL
Hizkuntza: Gaztelaniaz
Serie: Opinión.
Etiketak: Comunicación
Donostia-San Sebastian 1996
Artxibo OCR24 OPINION SABADO. 26 DE OCTUBRE DE 1996 • EL DIARIO VASCO DEBATE Un pacto ciudadano ■99- ODON ELORZA ALCALDE DE DONOSTIA-SAN SEBASTIAN DE entrada* tengo que reconocer que la grúa no re: sulta simpática. Pero mientras la generalidad de , los conductores no respeten las normas de apar- ¿aniienio'establecidas por los ayuntamientos, se-.. guirá sieiitló úii instrumento necesario para .disciplinar a’ los conductores pb'co cívicos necesitados de :rnécanismos que les disuadan de infringir ordenanzas qué pretenden or- denar el tráfico y racionalizar el uso y abuso del vehículo privado en las calles de las ciudades. Porque la grúa volverá a actuar a partir de enero en zona OTA tías la previsible reforma de la Ley de Seguridad Vial del año 90, como consecuencia de la petición que la Fede- ración de Municipios (FËMP) ha trasladado a las Cortes. La inseguridad jurídica derivada de sentencias contradicto- rias sobre el uso de la grúa BBSsas| para retirar vehículos que incumplen las hormas del ¿ aparcamiento regulado en u6 apuesta POT superficie, la insuficiente IIVíl Hlldnrl > coberturá legal de los sis- W.Í61X 06GCU.IXU. temas de zona azul y la para el peatón, ^.ITS" " en base a unas f1C3Ciót! y tr3mitación de , las multas de tráfico en políticas que ciudad, han obligado a la j i ^ Comisión Nacional de Cir- . aebeVaTí sev culación que presido, a p rnli rn d n c ni exigi''al Gobiemo a|g° <iue C ty no llegó a plasmar el ante- > debatidas ' ,rior: una '7 acord,e c,on las necesidades de los ayuntamientos para regu- lar el tráfico y el aparcamiento en rías urbanas. Pero la vuelta de la grúa debería conllevar un pacto ciu- dadano. un acuerdo formal entre el Ayuntamiento y los re- presentantes sectoriales de los conductores que establezca las reglas de juego sobre el funcionamiento de la gr úa. Se trata de evitar toda arbitrariedad y polémica, legitimando al máximo la utilización de la grúa en defensa del interés ge- neral. Por eso he defendido en Donostia y en el Congreso de Toledo, la iniciativa de negociar con el Real Automóvil Club el equilibrio en los criterios sancionadores a seguir por la Guardia Municipal. Porque, para que nadie tenga dudas, debe quedar excluida toda pretensión de hacer que la grúa o la OTA, persigan un supuesto afán recaudatorio para los ayuntamientos. Afortunadamente, representantes de los conductores han anunciado aquí en Toledo que están dispuestos a cola- borar, mediante un ‘contrató social’ en materia de circula- ción urbana, fijando las garantías precisas en los procedi- mientos sancionadores, como condición para corresponsa- bilizarse en la adopción de aquellas actuaciones que mejo- ren el sistema de tráfico en los municipios. Esta filosofía de colaboración y de participación ciudada- na que desea profundizar en la concepción de la democra- cia local, se plasmará en sendas experiencias piloto en Bar- celona y .San Sebastián. En nuestro caso, en los últimos cuatro años se ha trabajado en una política de Tráfico y Transporte tendente a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, marcando como objetivos prioritarios la jerar- quización de los viales con la reducción de los tráficos de paso por la zona centro, la derivación de tráfico intemos hacia los márgenes del río y la variante, la potenciación del transporte público y la recuperación de espacios pea- tonales, logrando así una ciudad más humana, tranquila y atractiva. Se apuesta, decididamente, por una ciudad para el pea- lóii, en base a un conjunto de políticas que deberán ser ex- plicadas y debatidas con las entidades ciudadanas y los gru- nos municipales. 3-S-S / CoMjJUCA (XO0 Vuelve la grúa a la OTA . A partir de mero la grúa volverá a actuar en la zona OTA -de aparcamiento de pago en la calle- de San Sebastián. Para articular los criterios sancionadores ; Ayuntamiento y Real Automóvil Club establecerán una negociación. Este debate, de interés para donostiarras y visitantes, es adelantado a hoy. ■ ' dentes, infringiendo por sistema disposiciones municipales en materia de aparcamiento en zonas reguladas, invasión de carriles bus, estacionamiento encima de las aceras, et- cétera... Evidentemente, cuando esto se consiga, las mullas em- pezarán a ser abonadas religiosamente y las ciudades serán más europeas. Sin embargo, y en justa correspondencia, habrá que establecer todo un sistema de garantías que. ra- zonablemente conllevará el máximo rigor y seriedad a la hora de imponer la multa por el agente y en el momento de valorar los escritos de alegaciones o descargo presen- tados por el supuesto infractor. En definitiva y anteponiendo la defensa de los intereses generales de la ciudad, esta Alcaldía y el Real Automóvil Club Vasco-Navarro deberían acordar un nuevo estilo de colaboración en el difícil compromiso de la gestión del trá- fico y el aparcamiento, superando así posiciones antagóni- cas que deben ser encauzadas y contrastadas para que to- da actuación municipal nazca con la mayor legitimidad y garantías de éxito posible. Esto significaría reconocer al RACVN el ^carácter de entidad asesora del Ayuntamiento, en representación de los conductores donostiarras de cara al debate de las ipedidas a desarrollar en materia de circu- lación, aparcamientos y peatonalizaciones. Situación en punto muerto MANUEL ESTRADA UGARTE GERENTE DEL REAL AUTOMOVIL CLUB VASCO NAVARRO EL desarrollo del automóvil a partir de los años sen- ten ta ha cambiado la fisonomía de nuestras ciuda- des, pueblos y carreteras. Donde hasta entonces era raro ver un coche circular! y más estar apar- cado, hemos pasado a tener verdaderos problemas para en- contrar un hueco dónde dejar nuestro vehículo. Aunque la mayoría de las ciudades hán crecido, no cabe duda que los ‘centros’ de las mismas qjntinúan siendo los concienciar a los usuarios Dejaremos para más adelante, la pretensión de lograr que los alcaldes tengamos reconocida por la ley la compe- tencia de poder sancionar con la suspensión del permiso de conducir a aquellos aiiLomovilistas-qne-sean-miilliieinei- JiilSlllOS, V AUnque en algunas lia habido unos pequeños desplazamientos, lo único que esto ha motivado es la am- pliación de la zona que recoge, normalmente, la mayor ato- mización de oficinas bancarias, de segur >s, estudios v sobre lodo de un comercio tradicional, en definitiva el equipa- miento más importante de la ciudad. Esta circunstancia produce que en esta zona, además de los propios residentes, que no tengan que trasladarse, se concentran, sobre lodo en horarios comerciales, un núme- ro de personas importante, bien sea como trabajadores de los distintos grétnios, bien para realizar gestiones o com- pras, así como para disfrutar de unos ratos de ocio. Aquí surge el trinomio origen-ilinerario-destino que debe analizarse en su conjunto. En algunas de estas personas el origen y destino pasan por un itinerario muy corlo por lo que no les es preciso utilizar ningún medio de transporte. En cuanto va creciendo este itinerario se van empleando diversos medios de traslado, tren, autobús y coches. Dentro de. éstáíi tres posibilidades, la primera de ellas no liené^rungiiiVá: influencia eh el tráfico, la segunda una inci- dencia éséasa ÿa que ésta regulada, tanto en los horarios comb en su desarrolló y es la tercera la que tiene un prola gonismo que debe ser estudiado en profundidad. Támbién dentro de ese desplazamiento en automóvil po- demos hacer dos diferenciaciones, los que van a permane- cer varias horas que, normalmente, buscan aparcamiento más b menos alejados y aquéllos en que sus estancias son coilas y a veces con desplazamientos continuos dentro de la misma zona. Como las calles no‘dan de sí’, el número de pía- zas disponibles en super- r 7 ficie no es suficiente para UllOS pTCClOS acoger a todos y a pesar /• . • de que existan aparca- CCOnOTYllCOS y mien tos subterráneos en ocasiones, ambos son in- suficientes para albergar tanto a los residentes co- mo a los eventuales usua- VaTCL UTi USO rios qhè acuden. 1 7 Ello ha llevado a la nía- COTVCCtO (ÍC yoría de ciudades, villas y i / pueblos importantes a es- LCLS piUZClS tablecer, desde hace unos ni lnç Hp-mrinc años, unas zonas de apar- O lUb camiento limitado que ba- jo distintas definiciones —OTA, ORA, Zona Azul— tratan de regular y dar opción a todos los automovilistas a poder apalear por períodos corlos^de tiempos. No cabe duda de que como filosofía es una forma co- rrecta de ‘repartir’ el poco suelo disponible de manera que sea accesible a todos. Teniendo en cuenta, además que ese visitante de este espacio es el que generalmente da vida y negocio a esa zona. El problema puede surgir o bien de una mala planificación de la zona marcada o por un mal uso o abuso de la misma. En ambos casos el objetivo marcado puede fracasar y dar entonces paso a un caos circulatorio en donde, al igual que en el juego de la silla, lodos esperan el hueco libre, unos rodando mal y otros, peor, esperando en segunda fila. Entendemos que las zonas de estacionamiento limitado deben existir para poder dar acceso a la mayor cantidad posible de gestiones y compras y que deben tener un gran control para que cumplan esta finalidad, que deben tener las plazas adecuadas a la demanda existente, porque de otra forma no cumplirían los objetivos. La planificación de la zona, los tiempos de estancia y la rotación deben de estar adecuados, complementado con los parkings, a las necesidades que requerirán un profundo estudio. Puede que todo ello lleve a que tanto para su planifica- ción como para su control deba establecerse unos ‘precios’, ‘tasas’ que entendemos deben ser económicos, así como potenciar la información para una concicnciación de los usuarios para un uso correcto de las plazas y tiempos de estancia. Con todo lo expresado intentamos dar una idea general de la problemática actual de la mayoría de las ciudades. Consideramos necesario un estudio en profundidad so- bre la actual situación de nuestra ciudad en la que, a nadie se nos escapa, en estos momentos está en un punto muer- to. lxi peatonalización ha supuesto por una parle un desa- hogo para los viandantes y la creación de unas zonas agra- dables de convivencia, pero por otra parte ha conllevado la eliminación de una serie de plazas de aparcamiento que en estos momentos se están echando en falla y que en casos, cada vez más frecuentes, eliminan la intención de acudir a_]_ ‘centro’ al no encontrar una plaza de aparcamiento.