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EL PAÍS, miércoles 19 de junio de 1991
Los policías retiran la bicicleta de un ciclista atropellado el pasado 9 de junio en Madrid. A la derecha, el cadáver de la victima.
3-T
Ci ù.
Las provincias del norte son las que registran el mayor número de víctimas
35 ciclistas han fallecido atropellados en las
calles y carreteras españolas en lo que va de año
JAVIER CASQUEIRO. Madrid
La actualidad de la temporada ciclista pro-
fesional fomenta la concienciación respecto
a los accidentes, pero las cifras son suficien-
temente dramáticas. En lo que va de año, 35
personas que practicaban el deporte de la
bicicleta han muerto y otras cuatro han re-
sultado con heridas graves. Los balances de
siniestralidad de años anteriores no ofrecen
dudas sobre el peligro real que entraña ca-
balgar sobre una de esas ligeras monturas
metálicas por las calles y carreteras espa-
ñolas. En 1990 fallecieron 202 ciclistas y
2.441 fueron heridos, con el agravante de
que el 20% no supera los 14 años.
El último caso contabilizado
por la Dirección General de
Tráfico (DGT) de un accidente
con un ciclista muerto implica-
do se produjo en la noche del
pasado lunes en una carretera
de acceso a Madrid. El depor-
tista, de 28 años, que no llevaba
casco, fue arrollado por detrás
por una furgoneta cuyo con-
ductor se distrajo. Las caracte-
rísticas de este tipo de siniestros
se repiten constantemente.
D*esde que comenzó el año.
Tráfico ha registrado un total
de 34 accidentes con 38 bicicle-
tas implicadas, 35 ciclistas
muertos, 4 heridos graves y 6
leves. Las estadísticas de la
DGT, sin embargo, sólo refle-
jan los fallecimientos ocurridos
en las 24 horas siguientes al si-
niestro. Por este motivo, y por-
que en muchas ocasiones no se
llega a producir la intervención
de la Guardia Civil ni de nin-
gún tipo de asistencia médica,
muchos accidentes quedan sin
contabilizar.
En cualquier caso, los datos
de Tráfico sobre 1990 aclaran
suficientemente el riesgo que
afrontan los ciclistas cuando
salen a las carreteras españolas.
El año pasado murieron 202 ci-
clistas como consecuencia de
accidentes de circulación, y
otros 2.441 sufrieron heridas de
distinta consideración, según
informa en el último número la
revista Tráfico, editada por la
DGT. A estas cifras hay que
añadir 11 muertos y 54 heridos
que llevaban la bicicleta empu-
jándola con la mano.
El número de muertos, ade-
más, va en aumento y casi se ha
duplicado desde los 102 que se
contabilizaron en 1985. La pro-
gresión de los heridos es más
moderada. Las estadísticas se-
ñalan también que las zonas de
España donde se localizan más
víctimas, en relación a su po-
blación, se encuentran en el
norte. En 1990, Asturias fue la
región que marcó la pauta en
este sentido, con 63 muertos y
heridos, los mismos que la pro-
vincia de Vizcaya. Guipúzcoa
registró 49 víctimas, Barcelona
95, y Madrid y Valencia, 65.
Los principales afectados
J. c., Madrid
Varones, de unos 30 años,
baja estatura, complexión
delgada, pelo corto, maillot
y pantalón ajustado de colo-
res fluorescentes combina-
dos con el negro, y un fla-
mante caballo metálico de
marca.
Este es el perfil, práctica-
mente idéntico, de las dos
últimas víctimas aficionadas
al ciclismo de la carretera, al
que habría que sumar la ne-
cesidad invencible de que-
mar kilómetros en solitario
y la inexistencia de docu-
mentación. Lisias dos últi.--
mas víctimas de la bicicleta
se han producido en Madrid
en el corto espacio de cuatro
son los ciclistas más jóvenes. El
tramo de edad con mayor nú-
mero de heridos fue en 1990 el
que comprende de los 5 a los 14
años, que con 473 se situó en el
20% del total, seguido del de 25
a 44 años (405), y del de 18 a 24
(402). En todas las edades se
producen más accidentes entre
los hombres que las mujeres.
La Mutua’Cfeneral Deporti-
va, que engloba en toda España
a 14.671 afiliados de la Federa-
ción de Ciclismo, gestionó du-
rante el año pasado las indem-
nizaciones por cinco muertes
(47 desde 1986) y los tratamien-
tos de recuperación médica de
días y no han sido identifi-
cadas.
En la Comunidad de Ma-
drid, donde el año pasado se
celebraron más de 300 carre-
ras ciclistas, pero donde no
hay ningún circuito contro-
lado; donde hay 4.250 ciclis-
tas federados pertenecientes
a 160 clubes, pero 40.000
aficionados que practican
este deporte por libre, la sen-
sibilidad hacia este proble-
ma se ha acrecentado en las
últimas semanas.
En los siete accidentes de
1991 han muerto ocho ciclis-
la.s^dos-han..sido-atendidos-
con heridas graves y uno
con contusiones de carácter
leve.
535 ciclistas lesionados en ca-
rretera (5.594 desde 1986). El
tipo de accidente más común
fue la contusión (25,95%), se-
guido de la fractura (16,36%).
La zona del cuerpo más maltra-
tada se concentra en un 17,63%
de los casos en tomo a la ro-
dilla.
Mayor velocidad
Normalmente son las carrete-
ras las vías donde se producen
más muertes (el 85% durante
1990), pero la cifra de heridos
es superior en las ciudades.
Tráfico considera que los facto-
res que están influyendo en este
incremento de la accidentali-
dad entre los ciclistas son el au-
mento del parque automovilís-
tico y la mayor velocidad en las
carreteras. “Nunca hay un solo
culpable”, apunta Federico
Fernández, responsable del
Centro de Gestión en Madrid,
que cree necesario iniciar una
campaña de divulgación hacia
los conductores y los cicloturis-
tas aficionados.
Portavoces de la Federación
de Ciclismo y de algunos de los
clubes más importantes se de-
cantan por otros motivos. Las
críticas resaltan la falta de cir-
cuitos controlados, en los que
la señalización y la carretera es-
tén a la altura de lo exigible a
un país europeo; la nula sensi-
bilidad hacia este deporte de los
-automovilistas;-la-cscasacapa-
cidad de los arcenes de las vías
por las que se circula, y su mal
estado de conservación.
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