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EL DIARIO VASCO
SAN SEBASTIAN
Jueves, 9 de febrero de 1989
Pese al gran número de peatones y al auge del uso de la bicicleta la ciudad carece de espacios apropiados para su movilidad. (Fotos Posligo)
Un informe técnico señala la carencia de espacios para
: peatones y ciclistas en extensas zonas de la ciudad
:
El 60% de los desplazamientos que se realizan en San Sebastián se hacen andando, frente a un 25% a través
del transporte público, según el estudio realizado por la oficina del Plan General
SAN SEBASTIAN.DV FERNANDO SEGURA
La oficina del Plan General ha realizado un estudio en el que se
analiza la calidad de los espacios peatonales y para ciclistas existen-
tes en San Sebastián, concluyendo que en extensas zonas de la
ciudad faltan zonas para la libre circulación de los viandantes. La
importancia numérica de los peatones se refleja en el dato de que el
60% de los desplazamientos que se realizan en San Sebastián se
hacen andando, frente a un 25% en transportes públicos y un 15% en
automóvil.
En el estudio se señala asimismo
que «no sólo se hacen andando más
viajes de los que se suponen, sino
que estos son de más longitud de la
que se piensa. Entre el Boulevard y
Amara nuevo hay una distancia de
unos dos kilómetros, espacio que se
puede recorrer en media hora. Entre
el barrio de Loyola y el Boulevard la
distancia es similar, aunque el reco-
rrido se ve penalizado por las pen-
dientes de Eguia. Estas distancias
son aceptables para los ciudadanos,
como se ha demostrado en multitud
de estudios».
Otro dato que permite fijar la im-
portancia cuantitativa de los peato-
nes en el tráfico donostiarra provie-
ne de una encuesta realizada en
1987, como base de información
para el trabajo «Modelo de uso del
suelo y transporte para el área fun-
cional de Donostia». Esta encuesta
señala que a través de los puentes
del Kursaal, Santa Catalina y María
Cristina acceden al1 centro de la
ciudad diariamente cerca de 35.000
peatones. Por lo que respecta a la
. PartP Vieja, esta Tona reciñe caria
día una afluencia de 60.000 ciudada-
nos
El informe de la oficina del Plan
General realiza un diagnóstico de los
espacios peatonales en diferentes
barrios donostiarras. Con respecto a
la Parte Vieja, se afirma que la
peatonalización de la zona durante
determinadas horas del día «ha dado
magníficos resultados, sin que apa-
rezca la necesidad de restricciones
más fuertes de la circulación motori-
zada». A su vez, se recomienda
mejorar la peatonalización en la calle
San Juan y zona del puerto, así
como en las plazas de Sarriegui y
Lasala, en la actualidad utilizadas
como aparcamiento de vehículos.
Por lo que se refiere al centro de
la ciudad, el informe señala que
«aparecen calles con calzada sobre-
dimensionada, asi como calles con
aceras y arbolado escaso para las
funciones peatonales que poseen.
De cara a mejorar la circulación
peatonal y ciclista, lo más importan-
te es clarificar la jerarquización de
los viales, para poder definir las
prioridades peatonales y ciclistas en
cada caso».
Núcleos antiguos y
residenciales________!
Según la oficinal del Plan General
«los barrios creados en torno a un
núcleo más antiguo, como Eguia,
Loyola o el Antiguo, poseen un cen-
tro con vocación de serlo, pero sin
terminar de formalizarse. Dichos
centros no son los espacios de con-
vivencia, comunicación y de estan-
cia peatonal que deberían ser, ni
irradian vías adecuadas para la es-
tructuración local de los viajes an-
dando y en bicicleta. Su urbaniza-
ción deja mucho que desear desde
el punto de vista del espacio públi-
co».
En cuanto a los barrios residencia-
les, el informe señala que en las
faldas de Ulía, Munto, Errando o
Ayete «existen muchas urbanizacio-
nes en las que el espacio público
reproduce el modelo de segregación
entre vehículos y peatones. No debe
eludirse la reflexión sobre las nece-
sarias conexiones peatonales con
barrios limítrofes».
Por último, para barrios como La
Paz, Bidebieta, Alza, Herrera, Larrat-
xo o Intxaurrondo se indica que no
existe en ellos «el concepto tradicio-
nal de calle, ni tampoco ha sido
sustituido por un concepto de espa-
cio colectivo situado entre los blo-
ques de vivienda. Los peatones se
topan con itinerarios sinuosos, ace-
ras que resultan un agravio con
respecto al sobredimensionamiento
de las calzadas, con ordenaciones
del aparcamiento que les obliga a
saltar por encima de los automóviles
o a bordearlos en los más absurdos
trayectos, asi como espacios físicos
que son más barreras físicas y psico-
lógicas que lugares de encuentro. Si
a todo ello añadimos que estos ba-
rrios sin calles son también islas
segregadas de la ciudad, el reto de
la planificación de los medios de
transporte no motorizados consistirá
en contribuir a reurbanizar su espa-
cio público».
Política general de tráfico
El informe redactado por la oficina
del Plan General propone una serie
de objetivos a la hora de abordar
una política para peatones y ciclis-
tas. De esta forma se señala la
rtecesidad de «mantener la calidad
de los espacios peatonales existen-
tes, así como mejorar la situación de
los viandantes en la trama urbana
menos privilegiada, mediante una
política general de tráfico y transpor-
te».
Asimismo se propone «estructurar
mediante conexiones peatonales y
ciclistas la ciudad de polígonos ais-
lados e incrementar las ventajas de
la circulación en bicicleta en todo el
espacio urbano con el fin de atraer
más usuarios a este medio de trans-
porte. A su vez, serla deseable au-
mentar la calidad del itinerario pea-
tonal de la fachada marítima en sus
tramos más desfavorecidos y recu-
perar las riberas del Urumea como
eje recreativo y de circulación ‘ no
motorizada».
Por último, se indica la convenien-
cia de «clarificar la red y las estacio-
nes de transporte colectivo, con el
fin de facilitar el intercambio modal
con peatones y ciclistas, asi como
permeabilizar para estos Ultimos las
barreras naturales (topografía) y las
artificiales (ferrocarriles y vías rápi-
das). | |