| Artxibo OCR | EL DIARIO VASCO
Con la bici al hotel
Una serie de destinos para quienes huyen de atascos y aparcamientos imposibles
21 de marzo de 2016
Moverse TOr la ciudad a pedales ya no es una moda, sino un modo de vida. Por eso hay cada vez más
hoteles que ofrecen
bicicletas a sus
huéspedes, ya sea gratis o
pagando una pequeña
cantidad. También
proliferan los
alojamientos con el sello
Bike-friendly, que
disponen de taller,
espacio para lavar y
guardar bicis, servicio de
alquiler e incluso menús
especiales. Destinos para
quienes huyen de atascos
y aparcamientos
imposibles.
RH Bayren Hotel & Spa Gandía.
Bed & Bike Valencia: Bicis hasta en la mesa
Con más de 300 días de sol al año y 130 kilómetros de vías ciclistas, no pedalear en Valencia es como no
esquiar en Andorra: un desperdicio. Y más desde que abrió en 2012 Bed & Bike Valencia, un alojamiento
donde las bicis, además de alqnilarse por mny poco (desde 5 enros al día), campan a sns anchas por todas
partes: pintadas, fotografiadas e inclnso recicladas como pies de mesa. Son 15 modernos apartamentos
situados en nn edificio del siglo XVlll en pleno barrio del Carmen, mny cerca del kilométrico jardín del
Turia, donde se pnede pedalear desde el Bioparc hasta la Cindad de las Artes y las Ciencias, pasando por
el IVAM.
Unico Hotels (Barcelona y Bilbao): rodando con estilo
El barcelonés Grand Hotel Central tiene nn piscina infinita y panorámica en la azotea qne no invita a salir
del establecimiento pero, por si acaso, hay en la pnerta nnas bicis eléctricas mny modernas de la empresa
We Barcelona. Además de alqnilarlas, ofrece mtas gniadas, a secas o combinadas con catas de vinos, vela
o paddle snrf. Otro hotel de la cadena Urtico, el Miró, cnenta también con bicis con mncho estilo, las de
Tonmé, y mtas gniadas qne inclnyen pintxo y pote, como Bilbao manda. Despnés, nn baño y nn masajito
en la zona wellness para recnperar fnerzas.
Barceló Pueblo Park, Mallorca: el cielo del ciclista
Mallorca es el paraíso de los ciclistas europeos, al que acuden equipos profesionales como el Sky de
Froome y Wiggins, y un pelotón inmenso de aficionados atraídos por el clima y el paisaje, sí, pero
también por hoteles como el palmesano Barceló Ptiieblo Park. Tiene taller, bicis de alquiler, almacén-
bodega, zona de lavado y tienda. Hay menús especiales e incluso cámaras de hipoxia para aumentar los
glóbulos rojos. No es de extrañar que, en ciertas épocas, el 75% de los clientes sean cicloturistas. Para el
novato, el carril-bici que bordea el paseo marítimo de Palma, desde Porto Pi hasta Coll d’en Rabassa, ya
es una buena pedalada de 15 kilómetros.
NH Palacio de Aviles, Asturias: a la playa en e-bike
Lo elegante no qnita lo práctico y, qnienes se alojan en el selecto NH Palacio de Avilés, qne ocnpa nn
noble edificio barroco del siglo XVII, agradecen poder nsar gratnitamente las bicis eléctricas qne hay en
la pnerta. Podemos hacer nso de ellas para ir a la playa de Salinas, qne se encnentra a cinco kilómetros de
distancia. Para visitar el Centro Niemeyer, qne está a sólo tres minntos, no hacen falta, pero nno qneda
con ellas mny moderno y a tono. Otra docena de hoteles de la cadena NH disponen de bicis eléctricas
(annqne de pago) en Barcelona, Valencia, Bilbao y Madrid. Las del NH Ribera del Manzanares son
perfectas para recorrer los seis kilómetros del parqne flnvial Madrid Rio.ç
RH Bayren Hotel & Spa, Gandía: etiqueta negra
El RH Bayren Hotel & Spa es nn Special Seven, la máxima categoría qne reconoce el clnb de calidad
Bikefriendly. No sólo tiene taller, zona de lavado y gnarda-bicis, sino qne proporciona los tracks para
GPS de 30 mtas (todas con salida y llegada al hotel), menús ricos en carbohidratos y asesoramiento sobre
mecánica, cnstomización de la bicicleta y nntrición deportiva. El carril-bici qne recorre la inmensa playa
de Gandía y la vía verde de la Safor (7 kilómetros hasta Oliva) son dos placeres obligados. Despnés, para
relajar múscnlos, hay spa, piscinas y chiringnito en la playa.
Bed4U, Pamplona: forofos de las dos ruedas
En el hotel Bed4U son nnos fanáticos del ciclismo. Tanto, qne patrocinan al eqnipo navarro Caja Rnral,
cnya presencia es habitnal en el establecimiento. Despnés de nn desaynno sano y potente (tortilla de
patata, bollería recién horneada, fmta fresca, znmo natnral de naranja...), siempre se pnede coger nna
bicicleta del hotel e irse a explorar la cindad signiendo más de 90 kilómetros de carriles y aceras
prioritarias (mny recomendable, el cintnrón verde qne rodea la Cindadela). Ea bici es gratis, como la
sanna, el gimnasio, el aparcamiento, el wifi, los iPad...
Carlos III, Cartagena: rutas por la ciudad sostenible
Pedalear por el renovado frente marítimo, entre grandes crnceros y arqnitectnras contemporáneas, o por el
casco histórico, asomándose a minas púnicas y romanas y a 75 bares de tapas. Son sólo dos de los de las
grandes felicidades qne depara Cartagena, cnyo empeño en ganar espacios para peatones y ciclistas ha
sido reconocido con el Premio Cindad Sostenible. Otro premio, éste para los ciclistas, es el hotel Carlos
III, qne dispone de taller, zona de lavado y gnarda-bicis, y también ofrece servicios de picnic y transporte
de eqnipaje. Además, a dos pedaladas de la cindad mnrciana hay nnos paisajes mineros, nnas fortalezas
defensivas al filo de los acantilados y nnas playas salvajes qne dejan sin aliento.
Parador de Vilalba, Lugo: el Camino sobre ruedas
El Parador de Vilalba siempre presumió de arquitectura singular, pues ocupa la úrtica torre octogonal de
Galicia, que perteneció al castillo de los Andrade. Ahora además, presume de ser el primer hotel
bikefriendly de la red de Paradores, con taller y todo lo demás, lo cual agradecen especialmente los
peregrinos que hacen el Camino del Norte en bicicleta. Tiene gimnasio, sanna, baño turco y una cocina
contundente: croquetones de jamón, empanada de zorza y queso, filloas rellenas... Aunque esta comarca
se llama la Terra Chá (tierra llana, en gallego), todo acopio de energía es poco.
Gran Ultonia, Girona: volcanes o calas
Gnarda-bicis, taller, lavado con agua a presión, bicicletas de alquiler y material informativo sobre ratas.
Esto es lo que ofrece a los fanáticos de la bici el hotel Gran Ultonia, además de un emplazamiento muy
céntrico. Sólo con el impulso de la primera pedalada se llega a la catedral y al barrio judío o Cali. En el
casco histórico, donde el tráfico está restringido, es agradable moverse en bici. Pero, donde más partido se
le saca es en la vía verde del Carrilet, que por un lado lleva a Olot (soberbio paisaje volcánico, a 54
kilómetros) y por otro a Sant Eeliu de Guíxols (39 kilómetros) o, lo que es lo mismo, a la playa.
Fuente: Guía Repsol | |