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más bicis, mejores ciudades
Publicado por: Dani Cabezas: febrero 21,2016
Las ventajas de la bici son innumerables. Pero por mucho que ya te las hayan contado, algunas sólo
las entiendes del todo cuando empiezas a moverte en bicicleta por tu ciudad.
1. La bici engancha. El primer día te cuesta. El segundo, un poco menos. Y al tercero ya no recuerdas
cómo pudiste sobrevivir tanto tiempo sin moverte en bicicleta. Está absolutamente comprobado: todo
ciclista te dirá que la bici engancha y que no estaría dispuesto a renunciar, por nada del mundo, a su dosis
diaria de pedales, libertad y aire fresco en la cara.
2. La velocidad y el tiempo son relativos. Puede parecer que en bicicleta vas más lento que los
vehículos a motor, pero la realidad es otra. Los semáforos provocan que la gran mayoría de esos coches
que te adelantan se vean obligados a detenerse en el siguiente semáforo, donde la bici vuelve a ponerse
por delante. Cuando se llega al destino, tú dejarás la bici cómodamente en la puerta. El conductor tendrá
que buscar sitio para aparcar
3. Las cuestas no son para tanto. Si en tu ciudad hay desniveles, ya habrás escuchado infinidad de veces
que las bicicletas no están hechas para moverse por sus calles. De nuevo, falso. Aunque no tengas una
gran forma física, al poco tiempo de empezar a usar la bici verás que las cuestas no son para tanto. Que
puedes superarlas a tu ritmo, sin prisas. Y que detrás de cada una de ellas viene la recompensa en forma
de cuesta abajo.
4. Los problemas se airean. La actividad física libera endorfinas. O lo que es lo mismo, te generan una
incomparable sensación de libertad. Es por eso que pedalear es incompatible con la tristeza o las
preocupaciones. Por eso, subirte a la bici cada día se acabará convirtiendo en tu antidepresivo particular.
Felicidad en estado puro.
5. La bici une. Ya nunca volverás a ver al resto de ciclistas de la misma manera: ahora formas parte de un
colectivo muy especial: ese cuyos miembros han apostado por convertir su ciudad en un sitio más amable
y silencioso. Por eso no es extraño que los ciclistas urbanos se saluden entre ellos al cruzarse o detenerse
en un semáforo. La bici saca lo mejor de ti. | |