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Publicado por: Ciclosfera: junio 08, 2015
Siete maneras de ahorrar dinero si decides ir en bici al
trabajo
Sí te estás planteando ir en bici al trabajo, ya has dado el primer paso. Y sí ahorrar es uno
de tus motivos, estás de enhorabuena.
El dato es esclarecedor: cada persona que va a trabajar en coche gasta unos 8.000 euros al año en hacerlo.
Es la conclusión de un estudio realizado por el U.S. Burean of Eabor Statistics que se centra en la
población estadourúdense, pero es perfectamente aplicable a este lado del Atlántico. Y más aún si
tenemos en cuenta que la gasolina en Europa es incluso más cara que en EE UU.
Más allá de las razones evidentes de salud -física y mental-, del ahorro de tiempo y de la diversión que
supone moverse en bicicleta, los motivos económicos son un factor muy a tener en cuenta a la hora de
elegir la bicicleta como medio de transporte habitual para ir al trabajo. ¿Alguna vez te has preguntado en
qué ahorrarías si cambiases el coche por una bicicleta? Te lo contamos:
1. ¿Gasolina? No, gracias. Olvídate de pasar cada dos por tres por la gasolinera y gastarte los cuartos. En
bici, tus piernas son tu gasolina. El precio medio del litro en España ronda, hoy por hoy, el euro con 40
céntimos. Una cantidad nada desdeñable que, de hecho, supone el 66% del gasto total de un coche.
2. Mantenimiento: ese drama. Cada kilómetro recorrido en coche estás perdiendo dinero: se desgastan
los frenos, los neumáticos, el aceite y hasta el jabón del limpiaparabrisas. Por contra, mantener una
bicicleta es extremadamente barato. Basta con una puesta a punto de vez en cuando en tu taller de
confianza y a un precio ridículo. Y si eres un poco apañado, podrás hacerlo tú mismo.
3. Seguro, ITV, impuestos... No es sólo comprar el coche, echarle gasolina y llevarlo al taller: un coche
lleva aparejados una lista de gastos absolutamente interminable. Incluso aunque tengas el seguro a
terceros más barato, si a ello le sumas lo que pagas anualmente en impuestos e ITV, te da para una
bicicleta de auténtico ensueño.
4. ¿Apar...qué? En las grandes ciudades se produce una situación altamente ridicula: un elevadísimo
porcentaje de los coches que circulan no van a ninguna parte: simplemente están dando vueltas en busca
de aparcamiento. En bici irás de puerta a puerta, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero.
5. El gimnasio entre tus piernas. ¿Elay algo más absurdo que conducir hasta el gimnasio para, una vez
allí, subirse a una bicicleta estática? Eos ciclistas urbanos se ahorran una buena cantidad de euros al mes
en gimnasios. Y lejos de dar pereza, subirse a la bicicleta es siempre un placer.
6. Menos absentismo laboral. Ir en bicicleta al trabajo reduce en un 25% el absentismo laboral, según un
estudio que publicó en su día la empresa Grass Roots. Porque pedalear tiene una incidencia directa en la
salud de los trabajadores. Tanto si eres empresario como trabajador, te conviene.
7. Menos consumo compulsivo. Imagina que vas a la compra en coche: ¿qué más da comprar cosas que
no necesitas, si al fin y al cabo no te van a suponer un problema de espacio en el maletero? Cuando te
mueves habitualmente en bicicleta tienes muy en cuenta el volumen de las cosas que adquieres, dado que
generalmente las vas a tener que llevar en la mochila. Consumir menos y hacerlo de manera más
responsable debería estar en la mentalidad de todos. Y moverse en bicicleta forma parte de ese cambio de
chip. | |