| Extracto del fichero OCR | EN BICICLETA AL TRABAJO
Avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible y segura en Gipuzkoa, constituye una
preocupación creciente en el seno de las organizaciones sindicales.
Los efectos del uso masivo de los vehículos motorizados sobre el medio ambiente, la salud y la
seguridad de los/as trabajadores/as son de sobra conocidas: multitud de accidentes que provocan
numerosos muertos y heridos, elevada contaminación atmosférica y acústica en nuestros pueblos
y ciudades, aumento de las enfermedades cardiorrespiratorias y del estrés, crecientes emisiones
de C02, aceleración del cambio climático, agravamiento de la sensación de inseguridad en las
calles, altos niveles de ocupación del suelo y artificialización del territorio, pérdida de
biodiversidad, elevado gasto público,...
Los desplazamientos obligados por motivo laboral representan la mayor parte de los que se
generan diariamente en Gipuzkoa, por lo que el progresivo trasvase de los viajes que realizan
los/as trabajadores/as en vehículos privados motorizados (coches y motos), hacia la marcha a pie,
la bicicleta y el transporte público, debería ser una de las principales preocupaciones de cualquier
planteamiento alternativo al actual modelo de hipermovilidad motorizada.
Las organizaciones firmantes, coincidiendo con innumerables iniciativas políticas, sociales y
técnicas, consideramos el uso de la bicicleta como una herramienta imprescindible de cualquier
estrategia de transporte sostenible.
Estimular el uso de la bicicleta es un medio efectivo y ecológico para satisfacer muchas necesidades
de desplazamiento, resolviendo al mismo tiempo distintos problemas de tráfico y medioambientales,
a la vez que generaría un ahorro de miles de millones de euros en gasto sanitario.
La bicicleta es un medio de transporte flexible para los desplazamientos urbanos e interurbanos. No
contamina, es silenciosa, rápida en pequeñas y medianas distancias, económica, fácil de usar y
beneficiosa para la salud, la economía y la mejora de la calidad ambiental. No en vano más de
1.000 millones de personas optan por utilizarla en sus desplazamientos cotidianos, siendo en
consecuencia el vehículo más empleado por la Humanidad.
La creación de unas condiciones que permitieran el incremento del ciclismo, haciéndolo más seguro
y debidamente combinado con los sistemas de transporte público, aseguraría a los/as ciudadanos/as
una movilidad y accesibilidad más fácil.
La reducida distancia de la mayoría de los desplazamientos que se realizan en automóvil, las
elevadas dimensiones del parque ciclista existente, la alta proporción de la población que sabe andar
en bicicleta, y la buena imagen de la que goza este vehículo entre los/as ciudadanos/as, son
elementos que dan cuenta del potencial latente que posee este vehículo, siempre y cuando se
atienda a los elementos que hoy en día disuaden de su uso.
Desde el punto de vista empresarial, la apuesta por la movilidad ciclista reporta una serie de
beneficios:
- Las empresas sufren menos absentismo laboral y consiguen mayores niveles de productividad,
porque su personal ciclista goza de mejor salud, está en forma y menos estresado.
- El uso regular de la bicicleta por parte del personal de la empresa mejora la imagen de ésta,
demostrando su espíritu cívico y su interés por el medio ambiente.
- Un aumento del número de ciclistas contribuye a hacer descender la congestión, lo que favorece
a los servicios de reparto y mercancías, así como al transporte público, que de ese modo sufre
menos retrasos derivados de los atascos.
- Se aumenta la puntualidad, ya que en raras ocasiones los ciclistas quedan atrapados en atascos
de tráfico.
- Se reduce la necesidad de invertir en terrenos para aparcar los coches de sus empleados, y el
espacio antes dedicado a aparcamiento automovilista puede ser utilizado para otras actividades
de la empresa.
- La inversión de las empresas en la adquisición de bicicletas de servicio o en habilitar plazas de
aparcamiento seguro para las bicicletas, resulta mucho más económica que el espacio que
habitualmente se destina al estacionamiento de automóviles.
A la vista de todas estas consideraciones, las organizaciones firmantes de este manifiesto nos
comprometemos públicamente a:
1. Reclamar, a través de la acción sindical (convenios laborales sectoriales y de empresa,
mesas de negociación, plataformas, campañas sindicales, etc.), a las administraciones
públicas y responsables empresariales, que garanticen el acceso seguro y cómodo a los
centros de trabajo en modos de desplazamiento sostenibles, y en particular, en bicicleta.
La construcción o mejora de vías ciclistas, la creación de plazas de aparcamiento seguro
para bicicletas, la oferta de bicicletas de servicio o la realización de acciones de
concienciación e incentivo del uso de la bid, pueden ser algunas de las iniciativas que
cabría emprender a este respecto.
2. Reivindicar un marco legal y financiero que implique a las empresas en la solución de los
problemas de desplazamiento, a través de medidas que favorezcan el transporte público y
no motorizado.
3. Fomentar entre nuestros miembros el uso de la bicicleta como modo de desplazamiento
cotidiano y para acceder a los centros de trabajo, llevando a cabo para ello iniciativas de
sensibilización y difusión de los beneficios y ventajas que presenta este vehículo.
4. Impulsar acciones formativas dirigidas a nuestros cuadros, a fin de conseguir una
adecuada cualificación técnica con respecto a los problemas que genera el actual modelo
de transporte, y a soluciones seguras y sostenibles para los desplazamientos de los/as
trabajadores/as.
5. Colaborar activamente con las organizaciones ciudadanas que trabajan a favor de la
promoción del uso de la bicicleta, con el objetivo de emprender actuaciones conjuntas en
el ámbito de la movilidad ciclista ligada al mundo laboral.
Donostia - San Sebastián, 30 de octubre de 2009
CC.00
ELA
ESK
LAB
STEE-EILAS
UGT | |