| Extracto del fichero OCR | San Juan de Aznalfarache-Sevilla: desconectado para
peatones y bicicletas tras años de obras y promesas.
El puente de San Juan de Aznalfarache fue
desde 1934 un paso natural para todo tipo de
vehículos y personas desde el Aljarafe a la
capital y viceversa.
Sin embargo, a partir de 1992 se impuso el
vehículo motorizado de manera masiva, con
grandes obras de infraestructuras como la
SE-30, en un falso progreso hacia la
modernidad en el que se olvidaron
completamente de todo de aquello que no
tuviese motor, incomunicando así toda el
área metropolitana de Sevilla.
Tras varias manifestaciones en los años
noventa, con miles de ciclistas reclamando la
conexión segura que siempre existió, se
consiguió el carril bici, pero dicha obra no incluía un tramo que conectase las zonas
urbanas de San Juan y Sevilla, dejando del lado de Sevilla, la insalvable SE-30, y en el
lado de San Juan una carretera sin aceras y ni arcén.
El Alj arafe, que ha ido creciendo y
dependiendo de la Se-30 para absolutamente
todo, está sin embargo tan cerca del centro
de Sevilla como pudiera estarlo cualquier
barrio sevillano periférico.
El «síndrome de la SE-30» ha causado
una sensación de lejanía en la población del
Aljarafe. Allí los trayectos en bicicleta sólo
son para los más atrevidos, mientras que
miles y miles de personas en la capital
sevillana recorren distancias que duplican la
que hay entre Sevilla y su área metropolitana
sin problema alguno.
Tras el corte de la carretera que unía San
Juan de Aznalfarache con la capital, dicho
puente quedó inutilizado para ciclistas y
peatones. Sólo el vehículo a motor ha usado
este puente desde 1992 como vía de escape
en las horas punta.
La única solución para peatones, ciclistas era y es arriesgar la vida en la SE-30 o dar un
rodeo kilométrico por zonas con caminos rurales sin asfaltado, iluminación ni
señalización, por la orilla del Guadalquivir.
En 2006, el puente se volvió a
cortar con la promesa de
convertirlo en una
infraestructura para el transporte
público, peatones y ciclistas.
Estuvo menos de un mes abierto
como plataforma de alta
ocupación, sin iluminación ni
conexión segura entre ambos
municipios.
Tras varias reuniones con el
Consorcio de Transportes y una
con Obras Públicas, se llegaron
a acuerdos muy atractivos y
prometedores: una conexión
total mediante acerado y carril
bici iluminado en todo su
recorrido desde San Juan hasta
Sevilla.
Todo esto, se ha ido retrasando
por diversos motivos, en parte
debido la desidia de la U.T.E
Metro de Sevilla, que se
comprometió a reformar el
puente y posteriormente hizo el
suyo propio, desentendiéndose
totalmente del asunto. Pese a
publicitar un carril bici paralelo
a lo largo de todo el recorrido de
la línea de metro, retrasando así
la obra dos años más.
En 2008 finalmente el puente de
Hierro comenzó su reforma que
finalizó en 2010 sin ninguna
solución concreta al paso sobre
la SE-30. Éste iba a ser resuelto
mediante la promesa de una
pasarela peatonal y ciclista sobre
la Se-30 presupuestada en 1,9
millones de euros por la Junta de
Andalucía.
de un modo mínimamente seguro.
Aunque como vemos, el puente
ha quedado muy bonito y podría
ser un ejemplo (si estuviera
conectado e iluminado) de cómo
deben ser las vías ciclistas
interurbanas, su utilidad resulta
bastante escasa al seguir sin
resolverse el problema del paso
sobre la SE-30. De ese modo
miles de personas se ven
imposibiitadas de transitar
andando entre San Juán y Sevilla
La actual crisis pone en
entredicho el comienzo de las
obras de una pasarela
peatonal que tiene un
presupuesto de casi dos
millones de euros. Lo único
realizado hasta la fecha ha
sido la reforma del puente,
que costó 8 millones de euros
y al mes de su inauguración
quedó sin iluminación de
nuevo por el robo del
cableado de cobre, que la
Junta prometió que repondría
y no hizo.
Título
La realidad es que
actualmente, llevamos dos
décadas esperando una conexión segura y varios años esperando una obra que debería
estar ya terminada, que fue paralizada por la poca sensibilidad de la U.T.E del metro de
Sevilla y por la falta de voluntad y prioridad política en la Junta de Andalucía.
La situación es la misma que desde 1992: En la práctica, los vehículos a motor utilizan
ilegalmente el puente, mientras cientos de ciclistas se juegan la vida diariamente
cruzando ilegalmente en ambos sentidos por una pasarela que sobrevuela la Se-30, sólo
autorizada para vehículos a motor en una sola dirección y con tres carriles de
circulación.
Juan Manuel Ureña Pérez.
A Contramano. | |