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IDTítuloÁmbitoAño 
712 Las entidades de ciclistas ven el casco injustificado en carretera y ciudad.
Autoría: O.Muñoz
Fuente: La Vanguardia 15-10-2013
Formato: DIGITAL
Idioma: Castellano
Etiqueta: Seguridad y accidentalidad
España 2013
Extracto del fichero OCR22 LA VANGUARDIA TENDENCIAS MARTES, 15 OCTUBRE 2013 La talidomida no estaba indicada para embarazadas, declara la farmacéutica Juicio por las malformaciones atribuidas a un medicamento entre 1957y 1961 JOSÉ MARÍA BRUNET Madrid Un medicamento no puede sen- tarse en el banquillo. Pero la em- presa que lo fabricaba, si se le atri- buyen graves daños para las per- sonas, sí puede tener que respon- der ante la justicia. Eso es lo que sucedió ayer ante el juzgado de primera instancia número 90 de Madrid, con ocasión del juicio ci- vil contra la sociedad alemana Grünenthal, fabricante de la tali- domida, un fármaco que empezó a dispensarse en España en 1957 y que durante varios años habría provocado efectos muy nocivos en embarazadas y sobre todo en sus hijos, consistentes en malfor- maciones congénitas. La administración del fármaco pudo causar este tipo de graves perjuicios para la salud de unas 3.000 personas. Ahora, la Asocia- ción de Víctimas de la Talidomi- da en España (Avite) pide en este pleito un conjunto de indemniza- ciones que alcanzan los 204 mi- llones de euros, así como un reco- nocimiento público de su error a la empresa fabricante, y que pida expresamente perdón a las perso- nas perjudicadas. El representante de Grünen- thal, que en España distribuyó el medicamento a través de su filial Medinsa, manifestó ayer en la vis- ta que el uso de la talidomida “no estaba indicado para náuseas de embarazadas”, pero en los pros- pectos no se mencionaba esta cir- cunstancia porque en aquellos años “no había concienciación” para este tipo de especificacio- nes. Es decir, que no se informa- ba al paciente de esas posibles contraindicaciones. Lo que se co- nocía entonces es que se trataba de un calmante y que en teoría podía ser útil para combatir di- versos trastornos durante el em- barazo, como los mareos. Como han pasado muchos años desde que el producto empe- zó a comercializarse, es muy difí- cil hacer cálculos certeros sobre el número de afectados. Se esti- ma que de todos ellos siguen con vida entre 500 y 1.000, pero los concernidos por la demanda que ahora se juzga apenas superan la veintena de personas. En todo ca- so, los denunciantes creen que El presidente de Avite, José Riquelme, junto al vicepresidente Rafael Basterrechea, ayer en el juzgado Los fabricantes ofrecen ayudas = La farmacéutica alemana Grünenthal, productora de la talidomida, aseguró ayer que los afectados por este compuesto en España siguen teniendo la oportunidad de solicitar las ayudas que con- ceden la Fundación Conter- gan y la Fundación Grünen- thal Alemania que, según dicen, les permitirá tener los mismos beneficios económi- cos que reciben los residen- tes en Alemania. Así lo hace constar en un comunicado con motivo del juicio contra esta compañía por la venta de este fármaco, que causó numerosas discapacidades en recién nacidos. Las vícti- mas acusan a la empresa de haber recibido sólo una “pe- queña ayuda” como indemni- zación y le reclaman 204 millones de euros, 20.000 por cada punto porcentual de minusvalía de los afecta- dos. Grünenthal “lamenta sinceramente” la tragedia de la talidomida y reconoce que siempre formará parte de la historia de la compañía. No obstante, ha recordado que la empresa se preocupa por los afectados a través de su fundación en Alemania, que ofrece beneficios económi- cos a los que también pue- den acceder las victimas resi- dentes en España. La ayuda depende de la situación de cada afectado (grado de dis- capacidad, cantidades ya reci- bidas, etcétera). Sobre el jui- cio, la empresa recordó que los hechos ocurrieron hace décadas y “la legitimidad de cualquier procedimiento po- dría verse seriamente com- prometida por el lapso de tanto tiempo”. La compañía añadió que “por respeto a la justicia” no hará más comen- tarios hasta la sentencia. las víctimas españolas han corri- do peor suerte que las que el fár- maco causó en Alemania, donde la empresa fabricante sí desplegó ayudas específicas en su momen- to. El factor del tiempo transcu- rrido ha tenido también todo que ver con el hecho de que los efec- tos del medicamento se estén en- juiciando ahora. Una de las afectadas, Luisa, na- tural de Zaragoza, comentaba ayer que no pudo explicarse las causas de los problemas de salud que padece hasta después de ha- ber rebasado los 40 años. “Mi ma- dre -dijo- siempre tuvo sobre sí el sentimiento de culpa de lo que me ocurría. Y murió sin saber la verdad. Yo, a mi vez, me enteré con 42 años de que lo mío no era una malformación congénita”. Luisa añadió que por mucho que ahora puedan indemnizar a los CERCA DE 3.000 AFECTADOS Los perjudicados, unidos por Avite, piden 204 millones de indemnización EN EL PROSPECTO Grünenthal: antes “no había concienciación” para incluir según qué contraindicaciones afectados, el daño moral que se les ha causado “no se repara” con ninguna percepción económica. El presidente de Avite, José Ri- quelme, manifestó a su vez que “la lucha no es sólo por el dinero, sino por el reconocimiento de la enfermedad”. La tesis que defien- den los demandantes en este plei- to es que la empresa fabricante no sólo tiene una responsabili- dad objetiva en lo ocurrido, por el hecho de haber comercializa- do el producto causante de las malformaciones, sino por haber- lo mantenido en el mercado des- pués de conocer perfectamente los graves riesgos que suponía pa- ra la salud de los pacientes. La sociedad Grünenthal com- bate esta tesis y sostiene que no fue hasta 1961 cuando informes médicos señalaron posibles efec- tos secundarios de la talidomida, tales como daños en vasos sanguí- neos y músculos. El producto se retiró del mercado en diciembre de dicho año, según el represen- tante de la citada sociedad farma- céutica. Añadió que, en concreto, fueron recuperados 90 kilos de los 150 que se habían exportado a España. Pero el resto dejó la este- la de dolor que ahora se juzga.» Las entidades de ciclistas ven el casco injustificado en carretera y ciudad Ó. MUÑOZ Barcelona________________ El debate sobre el uso del casco por parte de los ciclistas se inten- sifica. ConBici, coordinadora que representa a 51 asociaciones de usuarios de este este vehículo en toda España, considera que los úl- timos datos de accidentalidad avalan su posición contraria a es- te sistema de protección no sólo en vías urbanas, en las que el Go- bierno central quiere que sea obli- gatorio, sino también en las inter- urbanas, donde ya lo es. Las cifras que maneja la direc- ción general de Tráfico (DGT) in- dican que siete de cada diez ciclis- tas fallecidos en accidente de trá- fico padecieron lesiones cerebra- les (véase La Vanguardia del pa- sado domingo). Y, alrededor de uno de cada tres, no llevaba cas- co cuando sufrió el siniestro. Aun- que la mayoría de percances (el 72%) se produjo en zona urbana, las carreteras concentraron la mayor parte de las víctimas mor- tales (53 de un total de 72) y de los heridos graves (53%). La ra- zón de este reparto es que en las vías interurbanas los vehículos motorizados que intervienen en los accidentes con ciclistas -las colisiones y los alcances son los casos más habituales- van a más velocidad y, en consecuencia, los daños personales son mayores. ConBici destaca que la mayo- ría (tres cuartas partes) de los ac- cidentes mortales ocurrieron en carretera, “allí donde la DGT no ve necesidad de medida alguna y donde la obligatoriedad del casco se ha demostrado escandalosa- mente ineficaz”, manifestó la cita- da entidad en un comunicado. “Los ciclistas mueren atrope- llados, arrollados por vehículos de más de una tonelada -subraya ConBici-. Los ciclistas no se caen, los tiran. Un casco de plásti- co no sirve para salvarles la vida. No puede hacerlo”. Por ello, la coordinadora exige que en el mo- mento actual en que se están revi- sando las normas “se elimine la obligatoriedad en vías interurba- nas”. Y sobre la extensión de la medida a las ciudades, lamenta que “la DGT incide más en las medidas desproporcionadas de autoprotección para los ciclistas urbanos que en medidas globales que incidan en todos los usuarios de la vía, como reducir la veloci- dad general de la circulación”. La posición de la citada coordi- nadora, que ya ha sido expuesta en la comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, es que, en vez de prevenir acci- dentes, lo que busca la DGT es frenar el crecimiento del uso de la bicicleta. “La intención de pro- hibir el uso de la bici sin casco -asegura- muestra un evidente cuadro de desincentivación del tráfico ciclista”.»