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IDTítuloÁmbitoAño 
527 Egin Bizikleta Festa. Es necesario que el cicloturista pueda convivir con el automóvil en la ciudad.
Autoría: Egin.
Fuente: Egin 18-05-1985.
Formato: DIG/PAPEL
Idioma: Castellano
Serie: Bizikleta Festa.
Etiqueta: Vehículos a motor y ciclistas
General 1985
Extracto del fichero OCRegfil sábado, 18 de mayo de 1985 10/bizikIeta festa tro en detrimento de otros barrios, y seguirá habiendo otros miles de habi- tantes que tendrán que seguir despla- zándose. La OTA sólo es un parcheo para tratar de resolver el aparca- miento, pero no se han lomado otro tipo de medidas para posibilitar el transporte en biei dentro de la ciudad. No hay nada planificado que sea al- ternativo al coche. A.— Una regulación de aparca- miento. como puede ser la OTA, viene a resolver no el problema de la se- gunda Jila, sino el de la primera. En el centro trabaja una serie de perso- nas en oficinas y comercios que, con sus vehículos, ocupaban la mayor parte de esa primera fila. Eso, por una parte, y, por otra, al margen del clima poco propicio que tenemos aquí para andar en bid, dificultad que en otros países se ha resuello, yo creo que hay poca concienciación a acep- tar la bid en determinados niveles. Aquí parece que si te pones encima de una bid con corbata y traje. pues estás haciendo el ridiculo. Y va a ser difícil aceptarlo, como lo han acep- tado en otros países. La mayoría de los chavales de 18 años prefieren un coche a una bicicleta. C. — Estamos llegando a una situa- ción en la que estamos creando ciuda- des que son inhabitables y hay que acomodarse a lo que existe. Tener en cuenta un tipo de transporte alterna- tivo. Los bidegorris pueden ser una opción de bicicleta y tiempo libre, pero no es una alternativa de trans- porte para el trabajo, para acudir al centro de estudios, etc. —¿No da ia sensación de que la ciu- Ronda, 2 Tfno, 27 71 02 dad de hoy eslá construida como ciudad peatonal hace muchos años que no había coches y que ahora se trata de hacerla valer para otra cosa? A. — No cabe duda que Donostia es una dudad construida para el turismo y, por lo tanto, cómoda. Y no cabe duda que los coches no dan comodi- dad. En eso estamos lodos de acuerdo. El coche es un vehículo que te per- mite un traslado fácil... C. - ... fácil, hasta ahora. Ya veremos en el futuro... A. — ... si. si. Pero le permite una comodidad de traslado fácil que, en el centro de la ciudad, no se hace tan cómodo. El coche es cómodo para trasladarte a sitios, pero para andar por la ciudad, yo no diría que es có- modo. Puede ser práctico, pero no có- modo. Y respecto a los obstáculos que se ponen en la ciudad yo creo que ve hacen más como protección al peatón para evitar posibles atropellos. C. — Yo no estoy de acuerdo. Yo creo que si el 80% de ¡a gente nos despla- zamos andando como peatones dentro de la ciudad, es mucho más lógico que se facilite el camino al peatón i no se, le pongan barreras. Las barre- ras deberían ponerlas, en todo caso, a los coches que están desfigurando el papel de la calle y el papel de la ciu- dad. Hay experiencias en ciudades eu- ropeas en las que existen lugares de coexistencia, en los que el coche debe desplazarse a una velocidad muy corla, y que merece la pena inten- tarse. En lugar de seguir dando al coche una preponderancia que va a resultar irreversible. Yo creo que, a pesar de que muchos automovilistas piensen que el ciclista estorba, hay que salir en bid a la calle para que el problema .ve vea y se cree., aún a riesgo de jugarse el físico. Porque en caso contrario no se le buscarán solu- ciones en el futuro. -¿Vosotros creéis que el conductor de un coche o de un camión tiene en cuenta que va a adelantar a un ci- clista o, simplemente, no lo consi- dera y lo adelanta como si no hu- biera nadie a su derecha? A. — Yo pienso que si hay sensibili- dad, una sensibilidad relativa. La sen sación que tiene el automovilista res- pecto al camionero, es la de un vehículo más grande que le pisa ante el que tiene todas las de perder. Si te cruzas con un coche sigues con tu trayectoria, pero si te cruzas con un camión siempre tiendes a modificar un poco esa trayectoria «por st acaso». Es lo mismo que le pasa al coche cuando pasa ante un ciclista No es que haya una mala situación. C. — La única defensa que tiene el ci- cloturista para andar por la carretera y que no se le atropelle, es ir en grupo. Porque no se considera al ci elisia como un vehículo más. Y, en cambio, va más despacio, pero es un vehículo más. Lo mismo que un coche -xa.más despacio que otro. Parece one el ciclista lo que tiene que hacer es ti rarse a ¡a derecha y no estorbar y lo que pasa es que te tiran a la derecha Desde luego que hay de todo entre los ciclistas y entre los conductores. Pero los que. además de cieloturistas. somos conductores, cuando vamos en coche tenemos otra consideración hacia el ciclista. Es necesario que el cicloturista pueda convivir con el automóvil en la ciudad Se trataba de que dos personas expusieran sus puntos de vista, uno argumentando a favor de que la bicicleta pueda circular libremente por las calles de la ciudad con la seguridad necesaria y otro haciendo ver las dificultades que el automovilista encuentra al verse cerca de un cicloturista que retrasa su marcha y, con frecuencia, enfurece al conductor. Manuel Estrada, gerente del Real Automóvil Club Vasco Navarro, se prestó a personificar esta última postura y como figura de- fensora de la bicicleta sentamos en la mesa a Sabino Ormazabal. Ambos empezaron y terminaron siendo muy razonables e incluso compartiendo algunos argumentos, pero a lo largo de la conversación quedaron de manifiesto los numerosos desacuerdos que despierta la polémica. Automovilista.—. Yo quisiera sentar dos premisas sobre el automóvil. La primera, que ya no es un articulo de lujo, sino que se ha convertido en un medio normal de transporte y de tra- bajo y también de expansión. El do- mingo lo utiliza cantidad de gente trabajadora para su ocio. Por otra parte, hay que señalar la actual situa- ción de las carreteras. Son carreteras construidas hace muchos años, estre- as y que permiten una circulación ,uy poco fuida. Además, suelen estar en mal estado. A partir de aquí, debo manifestar que no practico con la bi- cicletç, pero me gusta. Es molesta para el usuario de automóvil en la via pública o en la carretera, pero esto ocurre por no respetar el Código de la Circulación, por no circular en fila y por la derecha, etc. Tanto la bicicleta como la motocicleta suelen hacer ma- niobras peligrosas en ciudad adelan- tando a coches de manera poco se- gura y hay que tener en cuenta que el ciclista no tiene defensas. Luego tam- bién existe mucho conductor con ex- ceso de %volántismq ». i Ese conductor Ipie se pasa de carril cuando quiere y no respeta a nadie, etc. No cabe duda que a estos «volantistas» les molestan más las bids que cualquier otro coche y además, se siente superior, porque su coche es más grande. Cicloturista. - A mi me parece que la apropiación del automóvil de las calles de la ciudad, del espacio en ge- neral. tanto urbano como en las ca- rreteras, viene preconcebido desde el fnomento mismo en que se planifica el tráfico. Toda la tecnología yo creo que va en función del coche, desde •e nacen los planificadores urbanos, or ejemplo, se ha demostrado que la mayoría de la población se desplaza a pie y, a pesar de ello, la ciudad se di- seña en función del coche. Cada vez se te ponen más obstáculos al peatón, semáforos para regular el tráfico de coches, el vehículo privado. Cantidad de obstáculos que se ponen en las es- quinas. Todo esto favorece la fuidez del tráfico de coches y entorpece el caminar del peatón. También hay que romper con esa idea que se quiere ge- neralizar de que todo el mundo tiene coche. Según estadísticas oficiales sólo el 20% de la población son usua- rios de vehículo privado y el 70% de los viajes urbanos (origen-destino) son à pie. Al margen de los viajes peato- nales que el conductor realiza después de dejar el coche, y regresar a él de nuevo. Es cierto que entre un 55 y un 70% de las familias en el Estado espa- ñol tiene por lo menos un coche, según estas estadísticas, pero la mayo- ría de la población no lo utiliza. Solo lo emplea ese 20% de la población. La ciudad es más grande desde que se re- gula el aparcamiento, como ocurre en Donostia o en Gasteiz con la OTA, y esto se puede comprobar cuando se produce una huelga general o cual- quier otra circunstancia que vacía las calles y las hace más grandes. Yo creo que ese ha desfigurado el pape! que tenía y que cumplía la calle, Cada vez utilizamos la calle para ir más de prisa. Esto convierte a la ciudad en menos habitable. Suele ocurrir que los equipamientos no estén debidamente ubicados y para ello tienes que despla- zarle utilizando un vehículo, sea el que sea. En este desplazamiento se prioriza, a mi juicio, el vehículo pri- vado, el coche. La mayor parte del es- pacio se destina al tráfico de vehícu- los. A.— Efectivamente, creo que las ciu- dades están cada vez intentando orde- nar más la circulación porque el nú- mero de coches dentro de la ciudad es excesivo. Esto se debe a que ha ha- bido un crecimiento no esperado den- tro de unas ciudades que ya estaban construidas. La mitad de los que andan por el centro andan de peato- nes. pero se han desplazado desde su casa, en las afueras de la ciudad, en un medio de transporte, propio o pú- blico. Muchos ayuntamientos hacen campañas para que se emplee el transporte piiblico al desplazarse al centro de la ciudad, pero a pesar de todo, no se consigue. Yo estoy en la Comisión de la OTA, en el Ayunta- miento de Donostia, y la OTA no deja de ser una medida, de alguna forma, represiva, porque no ha habido otra manera de lograr lo que se ha hecho con ¡a OTA. Con la OTA, vas por el centro de la ciudad y hay huecos para aparcar, está la ciudad más desahogada, excepto los sábados. Mejorando la OTA —Es decir, que estáis de acuerdo ambos en que la OTA ofrece deter- minadas ventajas... C. — Yo creo que, de forma aislada, no va a dar resultado. Yo creo que tiene que haber una conjunción de medidas a todos los niveles. También desde otras instancias, no sólo desde el Ayuntamiento. Puede ser una me- dida inmediata, ya veremos si da re- sultado. Hoy todavía se está haciendo ciudad, se construyen barrios en la pe- riferia. etc. Y se construyen sin tener en cuenta. Se sigue equipando el ccn- SAN SEBASTIAN BICICLETAS Avda. de la Libertad, 6 Tfrtos. 42 66 37 -.42 23 51