| Extracto del fichero OCR | Q\J
□ En defensa de ciclistas
Escribe: José Mari Arrinda: «Pare-
Vio lúft ÚJCUA/.A
co, e incluso llegó a asomar el sol.
si. Pero suficiente para traer el
que ven alejarse el peligro de lluvia
•alla para ir a tomar el sol.
ce ser que lo único que importa
como objetivo vital, al menos al Sr.
Ramirez, es el trabajo y que todo
debe funcionar en, por y para él.
Esto es lo que se puede deducir de
su carta en claro ataque a los «bici-
cletistas», y no se le ha ocurrido
pensar que algunos de los que utili-
zamos la bici en Donosti como me-
dio de desplazamiento urbano tam-
bién vayamos a trabajar, y/o que ya
hemos terminado nuestra jornada
laboral y tenemos tiempo de ocio.
Voces y plumas mejores que la mía
se han hartado de medir la velocidad
media del tráfico en las ciudades y
tan sólo en algunas afortunadas se
llega a alcanzar una velocidad media
superior a los 20 kilómetros por hora,
cosa sencilla de lograr con la bici. ¿A
qué velocidad se refiere? ¿a la de ir
disparado de semáforo a semáforo?
¿o de atasco en atasco? y luego
estar allí esperando a que llegue el
consabido bicicletero y se lo salte o
lo pase antes que él? Ya que no
tenemos que esperar para llegar a la
raya o para pasarlo a que se resuel-
va o a que se vayan el resto de los
coches que están dejante. El hecho
de que algunos de nosotros en oca-
siones circulemos por el medio de la
calzada o carril según sea el caso,
¿no cree que es una medida de
autoproteccin por nuestra parte? Si
circulamos próximos al bordillo, ni
somos vistos ni tenidos en cuenta y
somos adelantados impetuosamen-
te, siendo cerrados, cuando no arro-
jados, contra la esquina o la acera.
En la mitad del carril somos vistos
desde lejos y así es más difícil que
seamos atropellados. Nosotros tam-
bién queremos llegar a casa, vivos.
¿Es que las calles son tan sólo para
ir a toda prisa? ¿No se puede disfru-
tar de un paseo en bici por La
Concha, o Los Fueros? Con algún
carril-bici más en la ciudad y más
efectivo que el de Los Fueros podía-
mos tener sitio para todos en las
calles, e incluso puede que llegára-
mos a trabajar antes que con el
coche. ¿Ha hecho la prueba de
comparar cuánto tiempo emplearía
para ir de un sitio a otro de esta
ciudad en bici o en coche? ¿Ha
valorado su tiempo perdido en bus-
car aparcamiento, pagar el parking
OTA o no, aparcar, atascos, y otras
«alegrías» del uso del coche en el
casco urbano»? | |