| Extracto del fichero OCR | DIARIO DE NAVARRA
Domingo. 4 de enero de 1 998
Navarra
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« l odos somos culpables del mal tráfico»
H Los ciudadanos
confiesan que
el excesivo uso
del coche es la base
de los problemas
"La culpa da la mala situación del
tráfico en Pamplona la tenemos
todos. Y yo el primero, porque a
veces cruzo la calle esté el semá-
foro como esté. En otras ocasiones
es peor, ya que incluso intento
parar los coches». Estas declara-
ciones de Joaquín Antúnez, de 24
años de edad, recogen el sentir de
la mayor parte de la población
pamplonesa. A la hora de recono-
cer los propios errores cometidos
con respecto al tráfico, nadie pare-
ce sentir ningún tipo de reparos
para entonar el "mea culpa” «Yo
paso por donde me da la gana».
confiesa Francisca Sanz, peatona,
tie 65 años.
Las quejas de los pamploneses
sobre el tráfico son muchas y
variadas. La falta de aparcamien-
tos. las dobles filas y la poca
anchura de las calles son las prin-
cipales acusaciones. «En general,
hay bastante desmadre», afirma
Joaquín Antúnez.
Problemas de aparcamiento
El aparcamiento es, sin duda
alguna, el principal quebradero de
cabeza de los conductores de la
capital navarra «Cada día está
peor», sentencia María Jesús
Gotricho. profesora de la autoes-
cuela Zunzarren «Las avenidas
construidas últimamente han
mejorado la situación, pero no han
eliminado el problema», señala.
Para muchos peatones, la culpa
es únicamente de los conductores.
«Yo no me explico cómo a alguien
que puede ir tranquilamente
andando se le ocurre coger el
coche y meterse en la Plaza del
Castillo, o en el Paseo Sarasate...
Todo ese I/o no puede ser bueno
para el conductor, tiene que aca
bar de los nervios», afirma Gabriel
Iribarren Elizondo, de 65 años
Las 2.500 plazas de aparca-
mientos de pago creadas en los
últimos tiempos no han eliminado
el problema «Son muy caros -se
ñala Beatriz Ruedo García, de 29
años Y además, dentro de ellos
tampoco es nada fácil aparcar».
Esta opinión es compartida plena-
mente por José Maria Garde,
quien «nunca» utiliza los parkings
subterráneos «Yo voy siempre a!
del Padre Morel, ése si que merece
la pena. Por doscientas pesetas lo
tienes toda la tarde Los otros no
son rentables». Elena Remírez Viz-
caya. una conductora de 21 años,
no duda en manifestar su rechazo
hacia los aparcamientos subterrá-
neos: «Te cobran trescientas o
cuatrocientas pesetas por dejar el
coche dos horas. Y claro, si lo
aparcas toda la noche te sale la
broma por más de 1.000 pesetas».
Coches «con clase»
El temor a la grúa es uno de los
incentivos que lleva a los conduc-
tores a estacionar bien sus vehí
culos Además, es un importante
punto de unión entre los diversos
conductores. Y es que, por muchas
discrepancias que puedan surgir
entre ellos a la hora de manejar
un coche, siempre verán a la grúa
cüiitü orierniqdTomfin.-----"---
«A mi se me llevó una vez el
coche -señala con resignación
Beatriz Ruedo . Fue en la calle
Poncesval/es, en San Fermín Lo
ChiotCíti N
IVAN BENITEZ
En estas fechas, los problemas de circulación se recrudecen aún más.
El tráfico, en cifras
■ Coches en circulación: (a
julio del 97) 85.934. Por aquel
entonces, se estaban tramitando
848 más.
H Plazas de aparcamientos:
Libres de pago: 7.390 plazas. De
pago: 2.487. repartidas en seis
aparcamientos (Padre Moret.
Plaza de la Paz, Plaza de Toros,
Blanca de Navarra, Conde de
Rodezno y Garaje Universal).
Las plazas de aparcamiento
reservadas a clientes son 469.
H Plazas de aparcamientos
en superficie: 6.800 (Reparti-
das en el Primer y Segundo
Ensanche).
W Plazas de aparcamiento
por cada 1.000 habitantes:
4,27
R Plazas de aparcamiento
por cada 1.000 turismos: 3,9
R Precio medio del aparca-
miento en los parkings: La
primera hora cuesta 213 pesetas;
el día entero salo por 1.290
pesetas.
■ Policías Municipales en
plantilla: 371 (No todos ellos
se dedican a tráfico)
■ Colisiones: 205 al mes.
■ Atropellos: 15 al mes.
H Semáforos: (a abril del 97)
2.241
■ Grúas: 6 (Hay dos turnos: el
de la mañana y tarde, en el que
funcionan todas las grúas dispo-
nibles; y el de la noche, cuando
actúan únicamente dos).
H Coches retirados por la
grúa al día: 40-45
■ Mes con más vehículos
retirados por la grúa (1996):
julio.
H Meses con menos vehícu-
los retirados por la grúa
(1996): agosto y diciembre.
■ Tiempo máximo de esta-
cionamiento: 30 minutos en
los espacios reservados para car-
ga y descarga.
H Plazo de alegación: Ante la
denuncia del abandono de un
vehículo, el titular dispone de un
plazo máximo de cinco días para
presentar las alegaciones que
demuestren el no abandono del
coche.
n Plazo antes del desguace:
Desde el depósito de un vehí
culo por abandono hasta su lie
vada al desguace, el titular dis-
pone de treinta días.
R Velocidad máxima: En
general es de 50 km/hora. En las
zonas peatonales, de 20 km/ho-
ra.
dejé en un sitio que... bueno, si,
estaba prohibido, pero en el que
no molestaba a nadie. Y eso en
plenas fiestas, cuando todas las
aceras estaban llenas».
La mayoría de los pamploneses
coinciden en señalar que las mul-
tas a pagar son «excesivamente
caras». Algunos incluso observan
en la grúa actuaciones que creen
discriminatorias. «Se porta de un
modo u otro dependiendo de
cómo sean los coches que estén
mal aparcados -afirma José María
Garde- Miran mucho a! vehículo
grande. Si se trata de un buen
coche, lo dejan, pero como sea un
coche sencillo... a ése ya no lo libra
nadie».
El número de personas que
paga las multas al poco de habér-
selas impuesto es claramente
reducido. Hay incluso quien ha
ideado estrategias para evitar abo
nadas. «Siempre hay truqui/los
-señala Elena Remírez-. Por e/em-
f)to, decir que no eras tt) et que
conducía. Hombre, no es que fun-
cione siempre, pero si algunas
veces. Y por intentarlo. . ».
Aunque las multas sean consi-
deradas casi prohibitivas, esto no
significa que los ciudadanos estén
en contra de alguna clase de san-
ción «Si nos amenazan con una
multa, la cosa va mejor -señala
Francisca Sanz, de 65 años-. Yo
recuerdo que hace 25 ó 30 años
me echaron dos pesetas de multa
en la Vuelta del Castillo, por no
cruzar por un paso de cebra. Fue
entonces cuando empezaron a
sancionar a la gente, y casi todos
acabamos pasando por donde
debíamos». Josu Ganuza, jefe de
la Policía Municipal, insiste en que
el fin de la grúa no es otro que
el de facilitar las cosas a los pea
tones y conductores. «Sólo nos
llevamos el coche cuando obstru-
ye gravemente un paso de cebra,
un vado, o cuando somos reque-
ridos por alguien. No es un servicio
recaudatorio», señala
Junto a la grúa, los miembros
de la Policía Municipal son otros
de los blancos preferidos por las
quejas'de tos bbiiHauioTey:v/Arpr»:^
están donde deberían estar», afir
ma Iñnki Ayestarán, profesor de la
Autoescuela Pío XII Por su parte.
José María Garde indica: «Yo creo
que el tráfico es peor si hay guar-
dias. Arman cada follón de miedo».
Josu Ganuza señala que los
agentes poco pueden hacer ante
los malos hábitos adquiridos por
lo conductores pamploneses. «To-
dos cogen el coche a la misma
hora. Y por mucho que doblemos
la plantilla eso va a ser asi». «Los
policías municipales no pueden
estar en todos los sitios», añade
Javier Lorente, director del área de
Protección Ciudadana del Ayun
tamienlo de Pamplona.
Rotondas cada vez mayores
El número do rotondas ha ere
cido últimamente en Pamplona de
forma importante La cantidad y el
tamaño de éstas son tal, que los
pamploneses no pueden evitar
bromear sobre ellas. «No hay otra
ciudad con más rotondas que
Pamplona», señala Iñaki Ayesta
rán. Por su parte, Beatriz Ruedo
afirmar ttlwmlikr. n¡N0' son wtun-
das, son plazas de toros! Es una
cosa exagerada. Yo no sé si sobra
material o qué. pero han puesto
unas glorietas enormes. Muchas y
demasiado grandes. Además,
están todo el día plantándolas».
No todos están de acuerdo con
la eficacia de las glorietas, «fíetic
nen un poco la circulación con
tinúa Beatriz Ruedo-. Y según qué
rotondas, y a qué horas te toque,
a lo mejor no pasas Creo que con
semáforos se arreglaría algo más».
La Policía Municipal defiende
con rotundidad la eficacia de las
glorietas. «Ha sido una solución
muy buena», señala Javier Loren
te. Sobre el tamaño de las mismas.
Josu Ganuza declara: «Está com
probado que las rotondas, cuanto
más amplias sean, mejor».
En ocasiones, en vez de evitar
problemas, las glorietas pueden
incluso provocar accidentes,
según indica Elena Remírez: «Hay
algunas rotondas que en lugar de
ser circulares tienen forma ovala
da. Y eso confunde enormemente
a! conductor, porque crees que vas
a hacer una maniobra circular, y
de repente ves que no es así. Enga
rían mucho, y son muy peligrosas».
Iñaki Ayestarán, quien señala
que las rotondas dan «más vidi/la»
a Pamplona, reconoce que, pese a
que los conductores inexpertos
suelen tener problemas con ellas,
a la larga éstas resultan «muy útiles»
para dotar de fluidez a la ciudad.
Excesiva utilización del coche
La mayoría de los atascos se
deben al excesivo uso del coche
por parte de los pamploneses «Lo
cogemos para todo afirma Beatriz
Ruedo-, somos demasiado
vagos». «En Pamplona las distan
cias son muy cortas, no estamos
hablando de Madrid», recuerda
Gonzalo, un taxista de 30 años .
La situación no parece la misma
a juzgar por las palabras de Sebas-
tián Crespo, un ecuatoriano de 18
años que afirma que Pamplona es
una ciudad en la que camina bas-
tante: «El coche no se utiliza
demasiado, ¡qué va! En Ecuador
se va a todos los sitios en coche,
aquí se suele andar más».
Una solución que podría favo
recer el tráfico sería la mayor uti
lización de los transportes públi
eos. Pero ni conductores ni pea
tones se muestran muy dispuestos
a ponerla en práctica. «Lo uso muy
poco -indica Francisca Sauz-. Y si
cojo algo siempre es la villavesa.
Los taxis sort muy caros». «Te
meten unos "sablazos " de pánico».
corrobora Joaquín Antúnez.
Los propios taxistas reconocen
que el precio de sus servicios pue-
do resultar excesivo. Sin embargo,
señalan que esto no se da sólo en
la capital navarra «El taxi resulta
caro en todo el norte de España».
aclara Gonzalo.
Pero ésta no es la única razón
por la que la gente se muestra rea
cia a utilizar sus servicios Aznárcz,
taxista desde hace 25 años, señala
que en ese comportamiento hay
mucho de comodidad: «Desde
luego que resulta mucho más
cómodo coger el propio coche,
como siempre puedes dejarlo en
segunda fila...»,
Las numerosas quejas de los
pamploneses sobre el tráfico pare
cen dar a entender que la situación
en la capital navarra es de una total
confusión. Sin embargo, esta ima-
gen no concuerda con la dada al
exterior: «El tráfico de Pamplona
está bastante bien señala Iñaki
Ayestarán, natural de San Sebes
tián-. En general, es una ciudad
en la que se preocupan bastante
porque el usuario esté agusto. Y
cuanrto vtimus dirfimm. esto tu
notas enseguida. Entras por una
ronda, sales por otra... hay bastan
te fluidez, las cosas no están tan
mal como dicen». | |