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IDTítuloÁmbitoAño 
372 La moto de Cenicienta. División en Noblejas ante la prohibición de usar los ciclomotores por la noche.
Autoría: Ana Alfageme.
Fuente: El País 07-08-1991.
Formato: DIG/PAPEL
Idioma: Castellano
Etiqueta: Espacio público
España 1991
Extracto del fichero OCR EL PAÍS, miércoles 7 de agosto de 1991 ANA ALFAGEME. Noblejas A medianoche, las rugientes derbis y ves- pinos de los muchachos de Noblejas (To- ledo) se convierten en trastos que tienen que arrastrar silenciosamente por las ca- lles. Desde hace cuatro dias, los vecinos salen a tomar el fresco a la puerta sin so- bresaltos y los currantes duermen en paz, merced a un bando que prohíbe a los ci- clomotores circular de noche. La chiqui- llería. bastante enfurruñada, acata a re- gañadientes su condición de Cenicienta. “Oye, es que estás tu aquí en el fresco y te llevan por delante", gesticula una mujer de mediana edad, sentada de palique con varios vecinos al atardecer, frente a una puerta. Rafael sa- cude su cabeza blanca y dice: “Estupendo, me parece estu- pendo”. Son éstos los vecinos que “llegada la noche", salen a las puertas de sus casas "a to- mar los aires frescos y comuni- carse amablemente”, como reza el bando dictado por el re- gidor socialista de Noblejas. Agustín Jiménez Crespo, por el que prohibe circular sólo a los ciclomotores —las motos con más de 75 centímetros cúbicos se libran— desde la mediano- che hasta las seis de la madru- gada por todo el casco urbano. “Es que pasaban las amoios y no dejaban de dormir ", se queja en otro grupito Cesárea, senta- da en la plaza de la iglesia de este pueblo de 3.000 habitantes —y 200 ciclomotores—. La medida, dice el alcalde, fue tomada por "las continuas quejas” de los vecinos por el ruido y la velocidad. La prohi- bición rige desde la mediano- che del sábado. “Es una medi- da más que coercitiva, educa- cional”, aclara. La oposición —tres concejales del PP y uno del CDS— no está de acuerdo con el bando. “Nosotros pro- pusimos que se sancionase a las motos sin silenciador y que se vigilase la velocidad, pero no que se prohibiese circular, por- que los chicos pagan sus im- puestos". asegura Luis Maria Castaño, del PP. Jesús Gómez, cesiten usar el ciclomotor por razones de trabajo. Hay prece- dentes: por ejemplo, el Ayunta- miento de Tossa de Mar (Gero- na) acordó idéntica medida en 1990 pero la ha derogado este año; en la misma provincia, en Llançà, se tomó la decisión pero no se llevó a efecto, infor- ma Tura Solé, y en Lloret de Mar no se conceden más licen- cias de establecimientos de ci- clomotores de alquiler. “Tú no sabes lo que era esto, vamos, un circuito”, asegura Pedro Pedroche. el policía local de servicio, mientras recorre en el coche patrulla el largo paseo de la Estación. Pasada la me- dianoche. no hay ni rastro de motoristas. Pasean parejas con crios pequeños y hay por todos lados grupitos de vecinos char- lando a la puerta de sus casas bajas. Un chaval empuja su moto por una cuesta. “Por esta rampa se tiraban y algunos de- jaban los dientes”, prosigue el agente, “y por aquí subían y bajaban como locos”, dice mientras el coche remonta una cuesta de vértigo. “Hay uno o dos accidentes por semana”. La prohibición ha surtido efecto, dice el policía: el sábado sor- prendió a dos infractores y el domingo, no pescó ni uno. A Antonio Lucia, Toñin, de 17 años, le cayó una multa de 5.000 pesetas el sábado y ha protestado, ya que el bando dice que a los sorprendidos se les inmovilizará el vehículo. Toñin, que es de Madrid, vera- nea a seis kilómetros del pueblo y dice que necesita la moto para del CDS. asiente y le parece el ! bando “hasta inconstitucio- i nal". Sólo se libran quienes ne- I ___ - En Gandía se retractan C VÁZQUEZ. Valencia La alcaldesa socialista de Gandía (Valencia). Josefa Frau, canceló ayer la prohi- bición'de circulación noc- turna de las motos en la pla- ya de la localidad —con 50.000 habitantes y 6.000 motocicletas— hasta el 15 de septiembre. Ante la playa se concentran parte de los locales de copas nocturnos. El Ayuntamiento argumen- taba en su defensa 20 muer- tes anuales provocadas por las motos y unos indices de ruido por encima de lo per- mitido. La medida, que entró en vigor el día 1. originó una manifestación de protesta el pasado jueves de unos 1.000 jóvenes conductores, provis- tos de sus ciclomotores y motocicletas. Un grupo de manifestantes atentó contra un coche de la Policía Local. —provocando graves des- trozos— e incendió una es- tatua. Las concentraciones se sucedieron cada noche. La prohibición fue apo- yada por el PP y contestada por los representantes muni- cipales de Unión Valenciana y ha sido levantada, según fuentes de la corporación, a causa de las protestas de los usuarios que calificaban de "drástica” la medida. ir y venir. Fé Rosell. médica sustituta del pueblo, asegura que en el pueblo hay mucho be- bedor y que “los chavales co- gen la moto después de ponerse ciegos de copas. Pasa lo que pasa”. Rosell está acostumbra- da a atender trastazos y quema- duras. Los chavales están enfurru- ñados. Unos se quejan de que, sin moto, no pueden ir a la dis- coteca de verano, a las afueras del pueblo. Otros, que viven fuera y necesitan la moto para venir. Se han vengado doblan- do un par de señales de prohibi- ción. “Son las cotillas del pue- blo y los viejos los que se que- jan", protesta Francisco, de 16 años, cabalgando sobre su Puch Cóndor “y nos llaman hi- jos de puta”. Al alcalde le reci- ben los moteros en la plaza lla- mándole "fascista" entre risas y él se acerca tratando de calmar los ánimos. “Ya os he dicho que os voy a construir una pista aquí al lado". “Y qué pasa, ¿que los coches no hacen rui- do?”. suelta Raúl, de 14 años. “Pues teníamos que organizar una manifestación”, dicen va- rios. La vigilancia policial pare- ce estricta. A unos les han mul- tado por no llevar pedales o ca- dena. a otros, por no tener per- miso o por llevar paquete. “¿Y en otros pueblos pasa lo mismo?”, pregunta una chica en otro grupo. Cuando sé ente- ran que no, protestan muchísi- mo. José Antonio es el único que lleva una moto, una Derbi multicolor. Son más de las 12 y ya no se puede circular. Él ase- gura que piensa irse montado en ella: “Yo a correr, seguro que no me pillan”. La moto de Cenicienta División en Noblejas ante la prohibición de usar los ciclomotores por la noche L_ En primer con motoristas término, el alcalde de Noblejas. Agustin Jiménez. afectados por la prohibición de conducir de noche. 3 C-fTu O Vüñtiico * i